A los oídos sordos

Tengo tanto que decir que no se por donde empezar; quiero escribir para quienes no quieren escuchar, ojalá que me lean quienes piensan que marchar en contra de una ley que busca proteger a los niños y adolescentes en este país está bien.

Me preocupa seriamente los fanáticos, los padres de oídos sordos, me preocupan los hijos de esos padres. Me da lastima la gente que piensa que si no tienes hijos no puedes opinar sobre la niñez y adolescencia, que por cierto, están muy equivocados.

No deseo ofenderlos, pero creo que ustedes los padres que promueven sus dogmas en contra del “Proyecto de Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia de Género Contra las Mujeres” son bastante ingenuos. Piensan que salir a las calles para que la Asamblea Nacional no sancione una ley hará que sus hijos vivan en un mundo de fantasía donde solo existen las palabras y “creencias” de sus padres. Además ustedes son muy egoístas, piensan solo en sus hijos, que viven en ciudades, zonas urbanas, que no asisten a instituciones educativas públicas, que no tienen que viajar por más de 3 horas para asistir a la escuela.

Viven en su burbuja por lo tanto consideran atentatorio un proyecto de ley que crea el marco normativo para que niños y adolescentes no sufran de abusos, violaciones, grooming; para que no sean víctimas de adultos o de sus pares en la búsqueda de su identidad sexual, entre tantos otros escenarios de agresión y peligro que acechan a la niñez y adolescencia en la actualidad.

Pensemos en el escenario de que ustedes ganan, de que volvemos al oscurantismo, que la Asamblea Nacional elimina toda alusión al género, a la identidad, a la educación sexual en las escuelas. Todavía existe algo llamado internet, y lo primero que van a buscar sus hijos son las respuestas que ustedes les niegan, y en lugar de que se hable de sexualidad en un ambiente de contención y tolerancia, ustedes han lanzado a sus hijos a encontrar respuestas en la vorágine de la Red, donde abunda la pornografía, los abusadores disfrazados de “amigos virtuales”, los captadores para redes de trata, encontrando respuestas a las inquietudes que no serán solventadas en un marco de “valores familiares”, enfermedades que no serán prevenidas o embarazos adolescentes que se producirán porque unos padres prefirieron ser ciegos, sordos y mudos.

Si ustedes me leen, es porque utilizan un dispositivo electrónico, celular, tableta o computadora, si me leen es porque utilizan una red social. Sus hijos – los chicos – también lo hacen o lo harán, en esta era donde se fusionan la educación y la tecnología es imposible que no lo hagan, en efecto, hasta son mejores y más veloces que ustedes al utilizarla. Seamos sinceros, que la educación sexual, la identidad de género, el acceso y uso de métodos anticonceptivos sean un tabú en el año 2017 es dramático.

La libertad de profesar la religión está garantizada por la Constitución Ecuatoriana, y quienes cuestionamos la postura y panfletos, la desinformación proporcionada por aquellos que promueven el “con mis hijos no te metas”, no les pedimos que dejen de ser creyentes, católicos, ni heterosexuales, monógamos, la fe no es el problema. El problema es que solo se enternezcan e indignen cuando quienes son víctimas de abuso sexual tienen menos de 10 años; el problema es que no les interese que chicos de 13, 14, 15 o más años, adolescentes que están construyendo su identidad y necesitan hablar sobre lo que ocurre con su cuerpo, que tal vez se sienten confundidos sobre su orientación sexual acudan a internet; sean abusados sexualmente por agresores que se hacen pasar por seres comprensivos que no les juzgarán como sus padres, por las adolescentes que se convertirán en madres a temprana edad aunque no lo deseaban.

La dignidad humana, la integridad de la persona, la vida de un ciudadano en un país democrático y de derechos no puede ser vulnerada para satisfacer la libertad religiosa de otro. Es absurdo confundir la religión con la prevención, las creencias son respetables, pero rezar un padre nuestro no evita el contagio de enfermedades, y una cadena de oración no hará menos dolorosa una violación. La fe y la espiritualidad deben tener su espacio en la vida de los individuos, sin embargo, no pueden ni deben tomar el espacio de la política pública ni de la ciencia.

La escuela, un territorio neutral.

Continuando con las publicaciones en relación al debate del Código de la Niñez y Adolescencia en Ecuador y la coparentalidad, he decidido dar respuesta a un comentario sobre un padre que fue a visitar a su hija a la escuela, y la madre hizo una queja formal ante el juez, esto se compartió en redes sociales, y noté que no existe una comprensión del rol de la escuela y su relación con los padres divorciados.

La escuela es una institución social que requiere una sana convivencia entre los miembros de su comunidad; parte de esa armonía se da por el respeto y cumplimiento de tiempos, rituales, actividades  y reglas.

La escuela en cuanto a territorio neutral, está pensado como espacio donde tanto padre como madre participan y se involucran en la educación y progreso de sus hijos. Las responsabilidades, los programas, las charlas, las reuniones con maestros y las entregas de calificaciones son parte del proceso escolar, por consiguiente corresponde a ambos atender estas cuestiones.

La relación que se establece entre la escuela y la familia se fundamenta en la necesidad de instrucción de los hijos. El espacio escolar no es lugar para visitas de padres y madres separados a sus hijos. Es un territorio que pertenece a los hijos, la institución educativa no está llamada a ser testigo a favor de la madre o del padre; la institución intercede por el alumno.

La educación constituye uno de los rubros más fuertes si es que eligen que sus hijos vayan a instituciones educativas particulares; hay que pagar matrícula, pensión, útiles escolares, uniformes. El progenitor que cubre todos esos gastos -en mi opinión esto también debe ser compartido- no tiene derecho a ir a la escuela a visitar a su hijo o hija cada vez que quiere, por el simple hecho de ser quien cubre con todos estos gastos.

Mariano Narodowski en su obra “Un Mundo sin Adultos” al analizar los vínculos filiales en relación a la desaparición de asimetrías entre adultos y niños, trae el concepto de “papá descartable” para describir a los padres divorciados, a quienes cumplen con una función netamente económica en la vida de los hijos.

“La idea de “papá descartable” se pone en juego sobre todo en situaciones de divorcio, un momento en que se le asigna al progenitor varón una función de mera provisión de “alimentos” para sus hijos y se le brinda la oportunidad de “visitar” o ser “visitado” por parte de ellos. La paternidad es representada en términos de una mera función financiera hasta el punto de que el “buen padre” divorciado es el que cumple correctamente con sus obligaciones financieras para la manutención de sus hijos. El que paga generosas cuotas alimentarias en tiempo y forma, y visita a sus hijos -entre divertido y enternecido- domingo por medio.”  Narodowski, Mariano. Un mundo sin adultos. DEBATE, 2016.

Hago esta relación entre “papá descartable” y la neutralidad de la escuela, porque mucho de este debate pasa por la falta de empatía que existe hacia los padres que quieren ocupar activamente este rol, y con la sociedad que se rehúsa a aceptar que existen mujeres que no quieren ocupar el rol de madre abnegada o que simplemente hacen daño a sus hijos al distanciarlos emocional y físicamente de sus padres por una ruptura no superada.

Pues bien, la realidad es que hay muchos “padres descartables” en cada escuela; en un sentido de justicia, si la autoridad educativa permitiera a un solo padre hacer visitas a sus hijos y al resto de padres no ésta cometería una injusticia.  Me parece que tampoco se debería crear un espacio en el horario escolar para las visitas de los padres a sus hijos en detrimento de la enseñanza de todos los alumnos, por la decisión de un juez o de la madre.

Señores, señoras, padres, madres, jueces, juezas, abogados y abogadas: la escuela muchas veces es el sitio seguro, el remanso de paz, el abrazo, la contención y la diversión de los niños que sufren y se encuentran afectados por la separación de sus padres o por ser parte de una familia ensamblada, o no contar con los progenitores en su cotidianidad. En la escuela se socializa y se aprende, no se recibe a papá o a mamá para su visita semanal, para eso está la casa y otros espacios públicos.

 

La foto y comentarios mencionados al inicio, vía @salimzaidan

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Corresponsabilidad

El debate de la tenencia compartida en Ecuador ha logrado que se ponga en marcha una nueva reforma al Código de la Niñez y Adolescencia. Inicio en el malestar de uno que otro padre manifestando su inconformidad e injusticia por la imposibilidad de ver a sus hijos y ser exigidos el pago de la pensión alimenticia; progreso con la unión de estos individuos, quienes lograron poner en la agenda pública temas como la inequidad en pagos y gastos relacionados a los hijos de hogares separados, la vulneración de los derechos de padres e hijos cuando se niegan las visitas infundadamente por parte de la madre y un sistema de justicia que incumple la Doctrina de la Protección Integral.

Se han visibilizado en medios y redes sociales varios problemas legales que requieren ser resueltos y legislados por la Asamblea Nacional, también se han visibilizado concepciones erróneas de los principios que establece la normativa sobre niñez y adolescencia en el país.

En la protección de la infancia y adolescencia, existe un principio aún más importante que el principio de interés superior del niño; efectivamente, en la doctrina de la protección integral, los principios se interrelacionan y no se superponen o anulan entre si,  sinembargo, la corresponsabilidad abarca al mundo adulto, sea Estado, sociedad civil, escuela, familia, progenitores, en su rol de cuidado y protección de la infancia y la adolescencia.

Actualmente lo que está en discusión es la corresponsabilidad de los progenitores, y es donde encontramos propuestas, concepciones que se desvían de la finalidad de incluir a la corresponsabilidad como principio que guía la protección de los derechos de los niños. Como María Dolores Miño hace entender en su entrevista en El Comercio, que la pensión de alimentos que perciben los cuidadores corresponde al principio aquí discutido.

En el Código de la Niñez y Adolescencia ecuatoriano vigente el art. 9 define a la función básica de la familia en los siguientes términos:

 “La ley reconoce y protege a la familia como el espacio natural y fundamental para el desarrollo integral del niño, niña y adolescente.

Corresponde prioritariamente al padre y a la madre, la responsabilidad compartida del respeto, protección y cuidado de los hijos y la promoción, respeto y exigibilidad de sus derechos.”

La responsabilidad compartida no se puede disolver ni monetizar. ¿Cuál es la excepción? cuando el progenitor vulnere los derechos e integridad del menor, cuando exista violencia intrafamiliar, cuando el progenitor se encuentra en interdicción civil.

La responsabilidad del progenitor pensionista no se limita al pago de una mensualidad,  su rol de padre no se activa durante las visitas y suspende al minuto siguiente en que el menor vuelve al hogar del progenitor que tiene la tenencia legal de este. Mas aún, ese aporte económico no constituye un salario ni compensación económica para el progenitor que ha sido otorgado la tenencia del menor.

La crianza de los niños y adolescentes no necesita un salario para reconocer las madrugadas, las malas noches, o el estar pendiente de las tareas escolares. La corresponsabilidad en la crianza de los hijos requiere que tanto padre como madre provean de espacios seguros con mínimas condiciones de salubridad para el desarrollo de los niños. Este principio significa límites, rutinas, el mismo trato en ambos hogares.

Es eliminar las exenciones a las reglas de la mamá – o del papá-, “porque como nunca te veo aquí puedes dormir más tarde, puedes levantarte más tarde, puedes no bañarte o comer todas las golosinas que se te antojan, yo te compro.” Corresponsabilidad es acordar las rutinas, los límites, las consecuencias, los temas negociables como los no negociables. Es que los padres independientemente de los problemas en su relación y que acarrearon la separación, entiendan que existe un vínculo sanguíneo entre ellos, vínculo que a su vez  acarrea derechos y obligaciones.

Si todavía no ha quedado claro que el principio de corresponsabilidad no es carta blanca a un salario impuesto por el juez a favor del progenitor que tiene la tenencia; la corresponsabilidad no tiene por fin únicamente a los hogares separados, ni protege únicamente a los los hijos de padres divorciados o solteros.

Hay un tema que no se discute, algo que no se visibiliza en esta pugna sobre quién tiene más derechos y menos obligaciones, o más obligaciones y menos derechos sobre los hijos. Se trata de la soledad en que viven los chicos. Esta situación afecta todo tipo de hogares, donde los adultos, ambos, todos trabajan sostenerlo económicamente y se ausentan de sus viviendas durante largas jornadas, incluidas las ausencias prolongadas sean o no para entretenimiento u obligaciones de los adultos responsables.

El estar solos en casa durante muchas horas después de clase y hasta que lleguen a casa es una realidad para muchos, otros tienen más suerte y pasan con sus abuelos o tíos, y los que cuentan con mejor suerte tienen actividades extracurriculares, salen más tarde de la escuela o van a clases de idiomas, deportes, música; no pasan en casa, tampoco pasan con sus padres. ¿Podría cambiar o mejorar esta situación en caso de aprobarse la tenencia compartida?

En la corresponsabilidad no hay un solo responsable, lo obvio, todos somos responsables. En la coparentalidad se debe recordar que los hijos son sujetos de derechos, no bienes divisibles; se trata de finalizar con el “yo tengo y tu das”, “yo cuido y tú mantienes”. Ambos engendran, ambos adoptan, ambos crean un hogar. La sociedad conyugal se disuelve, el vínculo sanguíneo no.

Es un tema polémico que toca la sensibilidad de las familias, la necesidad de legislar sobre la coparentalidad hace que el Estado traspase el límite entre lo público y lo privado, cuando el Estado se mete con las familias, incomoda.

La campaña presidencial 2017 y la educación (4)

La cuenta regresiva hacia el 2A avanza rápidamente, la educación sigue siendo la pseudo protagonista de esta segunda vuelta. Faltan pocos días para las elecciones y la campaña sucia no para.

El día domingo y el día de ayer se veían como  momentos cruciales de la campaña donde podríamos conocer más sobre las propuestas de los candidatos, supuestamente el domingo había un diálogo convocado por la Red de Maestros, este fue cancelado a última hora. Mientras que el debate organizado por iniciativa de la Cámara de Comercio de Guayaquil y con varias empresas que se adhirieron al mismo para ayer fue cancelado sobre la hora. Lenin canceló el primero, y no asistió al segundo.

Lo acontecido la semana pasada, especialmente durante el fin de semana parece un chiste:

  • Primer recuadro: Lasso acepta asistir al debate organizado por la “Red de Maestros”.
  • Segundo recuadro: La “Red de Maestros” pone trabas al debate. (Recomiendo leer a Martín Pallares sobre este punto).
  • Tercer recuadro: La “Red de Maestros” cancela el debate a último momento, aduce la culpa al equipo de Lasso con quienes acordaban los detalles del debate y obviamente a Guillermo Lasso por no cumplir con los requisitos indispensables impuestos el día viernes.
  • ¿Cómo se llama la obra? La cobardía del candidato oficialista es protagonista de la campaña, la educación no.

¿Qué hacer con esta Red de Maestros?

La organización de maestros oficialista que hizo campaña por el ex Ministro de Educación, Augusto Espinosa, que retomó las protestas en horas laborables apenas se oficializó que habría una segunda vuelta, la organización que dice llamarse un sindicato, que se regocija en la disolución de la UNE, que monopoliza a la representación de los docentes del sistema nacional de educación, demostró este fin de semana que no le interesa la educación sino que es un títere del oficialismo.

El requisito ineludible de última hora para participar en el debate consistía en una declaración juramentada ante Notario Público donde los candidatos afirmen que no han participado en actos de corrupción, no han obtenido beneficios por decisiones en sus funciones públicas o privadas, y no poseen patrimonio en paraísos fiscales.

Es por este requisito  que se canceló el debate, es por este requisito que se dejó de lado la participación de la comunidad educativa en un debate con los candidatos presidenciales. Sí, esos requisitos que nada tienen que ver con el Sistema Educativo y los planes de cada candidato para la educación ecuatoriana. Habiendo tanta tela por cortar en el ámbito educativo, siendo uno de los fines de un sindicato, la defensa de la educación, esta no estuvo presente. En el comunicado donde se cancela el debate prima la intención de hacer quedar mal al candidato Lasso y glorificar al inocente candidato Moreno. En ese comunicado, la educación, la agenda educativa nacional e internacional para garantizar el derecho a la educación no tienen lugar.

Anunciaron que un periodista internacional sería el moderador del debate, ¿con qué recursos organizó el debate y pagó al moderador? ¿Quién y cómo se financia este sindicato?

Un sindicato que realmente se interese por exponer  a los ciudadanos las intenciones de los candidatos no hubiera cancelado el debate, de hecho hubiera exigido que profundicen y motiven sus planes de gobierno en el área de la política educativa, que se conozcan posibles candidatos para ocupar el cargo de Ministro de Educación, la planificación educativa a largo plazo, el mejoramiento de la calidad educativa, la formación y los incentivos para los docentes.

Independientemente de quien gane el domingo, ¿existe una verdadera representación de los docentes ecuatorianos? ¿es legítima la existencia de esta organización que dice ser un sindicato? ¿cómo se benefician los docentes con la existencia de una Red que se inmiscuye en la política apoyando ciegamente al gobierno de turno, a los candidatos del oficialismo?

La política educativa para el próximo gobierno.

Si gana Lasso, habrá que velar porque se mantenga la gratuidad de la educación, se cumpla con el plan decenal de educación 2016-2025, los compromisos internacionales y el fortalecimiento de la formación docente. Que la educación superior no sea perjudicada y exista un órgano gestor que garantice la calidad, los derechos y obligaciones de estudiantes y docentes.

Si gana Lenin, habrá que velar porque se de apertura a otros tipos de educación, retomar la educación rural y mejorar su calidad. Pensar en la infraestructura educativa más allá de las UEM, reestructurar la gestión educativa para garantizar la eficiencia de los recursos. Exigir que se transfiera la totalidad del 6% PIB, asignación presupuestada en la Constitución 2008. Garantizar la libertad de cátedra, la libertad de expresión de los docentes.

En cualquiera de los dos escenarios, es importante contar con un verdadero sindicato docente, que vele por los intereses de los maestros, la educación ecuatoriana no se merece que cambien a Mery Zamora por Wilmer Santacruz ni cualquier otro caudillo.

Es hora de que la educación sea un tema de debate, que la sociedad y las familias participen y propongan sus ideales educativos en la mesa, es hora de tener conversaciones sinceras que eleven los estándares y construyan un norte de convivencia, de inclusión, de equidad en el sistema educativo.

Es tiempo de que la educación le importe a alguien y no sea un poco relevante y un poco revolucionaria o un poco libertaria en época de elecciones.

*Este post debería llamarse “¿A quién le importa la educación?”  y es el último de la serie “La campaña presidencial 2017 y la educación”.

La campaña presidencial 2017 y la educación (3)

En acontecimientos recientes y a dos semanas de las elecciones, la educación sigue siendo protagonista de la campaña electoral segunda vuelta.

  1. Feriado bancario vs. Feriado educativo

El diario oficialista, El Telégrafo,  publicó un artículo de Fander Falconí donde habla sobre “El Feriado Educativo” que causaría la elección de Lasso como presidente del Ecuador. La desinformación y confusión son el hilo que siguen todos aquellos que se encuentran del lado del oficialismo, sucede lo mismo con este artículo; Alianza País ve al Banco de Guayaquil hasta en la sopa.

El plan de gobierno de Lasso nada dice de financiar directamente a las escuelas privadas en lugar de dar cheques a los padres de familia. El voucher solo puede funcionar como un subsidio directo a los padres para su elección de escuela.  Ellos eligen a cuál escuela pagar  para que sus hijos asistan y reciban la educación que desean. La opción de subsidiar en parte a una escuela de gestión privada sigue estando vigente en Ecuador, no es creación de Lasso, las escuelas fiscomisionales cuya existencia está prevista en la Constitución y en la LOEI, son financiadas por los padres y por el Estado.

El padre pobre no tiene otra opción que la escuela pública, y eso si es que considera a la educación como un bien importante para su familia, de lo contrario, sus hijos simplemente no asistirían a la escuela o trabajarían (el trabajo infantil no ha sido erradicado en su totalidad en Ecuador, los niños en situación de calle es una problemática todavía visible, etc).

Las instituciones financieras, es decir los bancos, sí son parte de la gestión de los fondos y pagos de pensiones de las IE particulares, y no, un sistema de vouchers no significa engrandecer la cartera de clientes del Banco de Guayaquil directamente, ni es ese el propósito de implementar una política educativa de tal magnitud.

La educación siempre ha sido un bien sujeto a las leyes del mercado, no así, un derecho humano. La oferta educativa tiene relación con la demanda educativa, si no hay niños, adolescentes, jóvenes que educar, no son necesarios los maestros ni las escuelas. Si se amplía la cobertura educativa, es decir la oferta, es porque existen ciudadanos que requieren ser educados, es su derecho acceder a un servicio educativo gratuito, ellos constituyen la demanda de más y mejores escuelas, de más y mejores maestros.

El incremento o reducción de la matrícula en todo tipo de sostenimiento tiene varios motivos, uno de estos es el crecimiento o decrecimiento poblacional. Si hay menos niños, se cierran los grados y se despiden los maestros (reducción de la demanda); si es que hay más niños o adolescentes que educar, entonces hay que abrir más grados o crear más escuelas, contratar más maestros (incremento de la demanda); esa es la realidad ecuatoriana y latinoamericana; así funciona el mercado educativo, ya sea que corresponda a un modelo de Quasimonopolio educativo (sistema educativo ecuatoriano) o un modelo de Quasimercado.

En conclusión, si Lasso gana las elecciones del 2 de abril, la educación no volvería a ser considerada una mercancía, ésta siempre lo ha sido. Aducir que el feriado bancario, es decir la crisis causada por la iliquidez cambiaria en el sistema financiero ecuatoriano a fines de los 90s, es lo mismo que el estancamiento educativo es completamente errado. El supuesto “feriado educativo” del que habla Fander Falconí como un retorno a un pasado infame tampoco es posible, Ecuador tiene un Plan Decenal de Educación, el sistema educativo ecuatoriano ha sufrido una profunda reforma en la última década y de esto no se vuelve, el presente y el futuro son el único camino para la educación ecuatoriana, sin importar el gobierno de turno.

2. Lasso presenta a su delegado para el sector educativo

El candidato Lasso oficializa a León Roldós como su delegado para encargarse del ámbito educativo. Ahora ofrece “educación inclusiva y gratuita” y nos pone a la espera de un plan educativo a manos de Roldós. Lasso sigue sin entender que en primer lugar ya existe un Plan Decenal de Educación 2016 -2025 y que el Estado es parte de varios compromisos internacionales como lo son las metas educativas 2021, los objetivos de desarrollo sostenible, el Marco para la educación 2030, entre otros, la agenda educativa a largo y mediano plazo están marcadas.

Lo más importante, es que Lasso olvida que antes de realizar una nueva reforma educativa, hay que escuchar esas voces que se han mantenido en el anonimato, o silenciadas a la espera de un nuevo régimen de gobierno. Precisamente esta necesidad de escuchar otras voces es lo que motiva el cambio de gobierno, son estas voces las que le otorgarán el voto el 2 de abril.

3. El debate sobre la educación

Final y tardíamente la Red de Maestros convoca al debate sobre la educación. Esta semana a través de sus redes sociales, el gremio oficialista hizo públicas cartas dirigidas a los candidatos presidenciales donde los convoca a un diálogo sobre la educación – recordemos que Lenin no debate, solo acude a “diálogos” o monólogos con estructura de sabatina-.

tweet w. santacruz

Comparto la opinión de Milton Luna Tamayo representante del Contrato Social por la Educación, los cambios en educación deben reflejar las necesidades de la sociedad civil y la falta de debate impacta en la credibilidad de los candidatos.  Conocer a los equipos técnicos de los candidatos para cada ámbito de la política pública elevaría el debate y además dejaría un claro mensaje de la dirección que tomaría al gobernar el país el ganador de la contienda electoral en abril.

La campaña presidencial 2017 y la educación (2)

Quedan cuatro semanas para volvernos a encontrar en las urnas. A partir del 19 de febrero, cada día, cada hora han incrementado  la violencia, la intolerancia, las mentiras, la campaña sucia.

Habiendo definido dos candidatos a la presidencia del país, en un verdadero ejercicio democrático, deberían darse debates, diálogos, encuentros con ambos ante el público, ante las interrogantes de la ciudadanía; un espacio donde se transparenten las propuestas y marquen diferencias en sus planes de gobierno. Obviamente, esconderse tras el aparato de propaganda gobiernista es mucho más fácil que enfrentarse con “el cuco”.

Queda entonces la necesidad de interpelar al candidato Lasso, quien se ha mostrado afable a los debates y a exponer sus propuestas para el gobierno de Ecuador en caso de resultar ganador el 2 de abril.

La primera pregunta que viene a mi cabeza es ¿Quién estaría al frente del Ministerio de Educación? Esta cartera de Estado es una de las más importantes, de mayor tamaño, con una función vital para la vida democrática de un país: gestionar el servicio educativo, garantizar el derecho a la educación, preparar a los ciudadanos y construir la Nación del mañana.

He revisado el Plan de Gobierno (PG) de Guillermo Lasso presentado al Consejo Nacional Electoral (CNE) específicamente las propuestas en el sector educación. El objetivo específico es “transformar el sistema educativo”  y divide las actividades de acuerdo a la oferta y a la demanda, a su vez cada actividad cuenta con un supuesto a realizarse durante los cuatro años de gobierno. A continuación un breve análisis sobre el diagnóstico y propuestas para el Sistema Nacional de Educación (nivel inicial, educación general básica y bachillerato) en el mencionado Plan.

En general, el diagnóstico presentado, sin justificación o data verificable en varios apartados, presenta una visión de la realidad ecuatoriana que no es del todo cierta, una imagen del sistema educativo que deja ver una falta de tecnicidad y especialistas en educación en el equipo de Lasso.

El PG identifica 2 áreas a intervenir “directa y eficazmente”: la formación profesional docente y el currículo del cual dice los contenidos no se ajustan a las necesidades de un mundo globalizado y cambiante. Propone estudiar y ajustar el currículo a la realidad actual, nuevamente.

“Se requiere trabajar en el estudio de la pertinencia de las mallas curriculares vigentes, para ajustarlas a la realidad actual y lograr la intencionalidad educativa de las asignaturas”, (Lasso, 2016 pg. 27)

El PG se olvida de las políticas de formación docente que ha aplicado el presente gobierno, objetivos establecidos en el Plan Decenal de Educación 2006 – 2015 y que se retoman en el Plan Decenal de Educación 2016 -2025.  La creación de la UNAE, las becas y programas de formación de posgrado para docentes, la recategorización docente y la capacitación brindadas durante estos años no tienen un impacto tangible en lo inmediato. La puesta en práctica de los nuevos conocimientos y destrezas deben ser ejercidos, perfeccionados y eso requiere tiempo, no sucede de la noche a la mañana. La cuestión docente requiere además de cumplir con el programa de jubilaciones y de incrementar la matrícula en las instituciones de educación superior en la carrera docente, renovar la planta docente precisa de ciudadanos que deseen formarse para educar.

Sobre el “ajuste del currículo a la realidad actual” es claro que la persona que redacto esto desconoce dos cuestiones; la primera, el fin del sistema educativo y la escuela como institución social; y, la segunda, que el año 2016 se aprobó y entró en vigencia un nuevo currículo para todos los niveles del SNE (año lectivo 2016-2017 régimen sierra). En relación a lo primero, en el mundo actual la escuela sigue siendo el eslabón entre sociedad y mercado donde se producen los individuos que requiere el mercado laboral para funcionar; por lo tanto, el diseño curricular e instruccional sigue basándose en las necesidades del mercado, envisionando a futuros empleadores y empleados, dinámicas que activen la economía y promuevan la justicia social. Es decir, la pregunta que guía la construcción del currículo es ¿qué es lo que la sociedad necesitará en 2 años, 5 años, 10 años? No lo que el país necesita hoy.

En relación a lo segundo, no se puede reformar un currículo en su totalidad y con uno o dos años de distancia entre reformas y esperar que este funcione, que no existan resistencias, que el sistema educativo no colapse y que los impactos positivos se produzcan de la noche a la mañana. En la educación no hay inmediatez, los resultados se dan a mediano y largo plazo.  Todo es perfeccionable, todo se puede mejorar, todo debe ser evaluado. La inconformidad con el presente es una invitación a estudiar el pasado, si la política educativa no ha cambiado entonces si se requiere una profunda reforma educativa, sin embargo este no es el escenario que le espera al futuro gobierno.

Propuestas para la oferta educativa:

  • Fortalecer las capacidades de los docentes. “Los docentes tienen un rol esencial en la formación de la sociedad del conocimiento en libertad. El desarrollo de nuevas tecnologías de información permite acceder a educación de calidad y a bajo costo”.

Lasso presenta el slogan con el que manejará su política pública “el Ecuador del conocimiento”, “la sociedad del conocimiento en libertad”. Se contradice al querer fortalecer las capacidades de los docentes pero procurar una educación “low cost” al utilizar tecnologías de la información. Pero además la idea de abaratar costos del sistema educativo para Lasso va hacia la privatización, el bajo costo para el Estado, no para las familias. Recordemos también que las salvaguardas, impuestos a consumos especiales y otras imposiciones tributarias del gobierno de Correa han impactado en el alto costo de la educación, infraestructura y acceso a tecnología.

  • Incrementar la cobertura en zonas rurales permitiendo otras modalidades de provisión del servicio. “Facilitar la provisión de otros sistemas educativos orientado a resultados y que permitan mejorar el acceso a una mejor educación en comunidades rurales”.

“podemos alcanzar la funcionalidad de un sistema educativo intercultural, inclusivo, eficiente y eficaz, con indicadores de calidad internacional, al que todos puedan acceder y que todos puedan culminar, que gestione el desarrollo integral de la persona humana”. (Lasso, 2o16 pg. 28)

El “mejor acceso” para una “mejor educación rural”  requiere una gran inversión y planificación, garantizar que el espacio físico cuente con las mismas seguridades y prevención de riesgos, que sean lugares salubres, con los insumos físicos y humanos que otras instituciones educativas en áreas urbanas. Una vuelta a las escuelas de menor tamaño características de las zonas rurales no significan menos derechos para los estudiantes, docentes y padres de familia. Urge capacitar a los docentes, a la comunidad que colaborará en el mantenimiento de la IE.

El sistema educativo es uno, es nacional, el gobierno central es el rector de la política y el sistema educativo. Reconocer diferentes modalidades para ofertar el servicio educativo no es lo mismo. Las reglas mínimas, los estándares los establece el gobierno, garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes, de las familias, de los docentes requieren un orden, transparencia y reglas generales y claras. No una pluralidad de “sistemas educativos orientados a resultados”.

  • Incorporar a Ecuador en las pruebas internacionales de calidad educativa (PISA). “Lo que no se mide no se puede mejorar significativamente la calidad de la educación se dará el primer paso para incorporar a Ecuador en las mediciones internacionales”.

Estaría bueno leer un poco sobre el tema. Lasso no dará el primer paso para la incorporación de Ecuador en el sistema de evaluación de PISA, el gobierno ecuatoriano ya lo hizo desde el 2014 año en que se realizó el primer acercamiento y lanzamiento oficial de PISA en Ecuador, en el año 2015 se realizó un simulacro de evaluación o prueba piloto, y este año 2017 es la primera vez en que se evaluarán y tomarán datos para analizar y comparar el sistema educativo ecuatoriano con los demás miembros de la OCDE, entregándose los resultados en el año 2019 – tampoco son inmediatos-. En conclusión, el próximo gobierno, Lasso o Lenin no será quien dé el primer paso hacia PISA.

No olvidar que Ecuador también participa en otras pruebas internacionales conducidas por el Laboratorio Latinoamericano de Calidad Educativa (LLECE), institución que evalúa la educación primaria o nivel educación general básica, su informe oficial con recomendaciones para la toma de decisiones de política es un excelente insumo que por lo menos debería leer aquí, el documento se basa en TERCE, la Tercera Evaluación de Calidad Educativa de la región.

Propuestas para la Demanda Educativa:

Las dos propuestas relativas a la demanda educativa pasan al campo de una reforma constitucional no sólo una transformación educativa. Se trata de cambios profundos que distan de la planificación a largo plazo  vigente para la educación ecuatoriana.

En varias intervenciones públicas, incluso en el debate presidencial el 5 de febrero en Quito, Lasso habló sobre el rol de los padres de familia en la educación de sus hijos con las siguientes palabras “el mejor ministro de educación de la familia es el padre”(minuto 56:40). En el PG lo explica así “es imprescindible que los padres se fortalezcan su rol como primeros educadores y verdaderos responsables de la educación de los niños, y la familia como núcleo formativo y modelo a seguir.” (pg. 27).

Nuevamente se encuentra la intención de privatizar la educación, sí, llevar la educación al ámbito privado, al de las familias, donde el Estado no puede hacer, decir, obligar ni garantizar la educación como derecho de los ciudadanos y residentes en este país. Otorgar la verdadera responsabilidad de la educación, a los padres produce una ruptura en la alianza escuela -familia, ya que se desconoce la autoridad pedagógica, la autoridad de directivos y docentes y su responsabilidad al instruir a los estudiantes a su cargo, el cuidado que deben tener. No es lo mismo decir que los padres de familia son responsables de que sus hijos vayan a la escuela, tengan cuidados médicos en caso de accidentes o enfermedad, realicen sus tareas y cumplan con las normas de la institución educativa. Insisto en que crianza y educación no son lo mismo, en el siglo XXI, la escuela como organización externa a la familia es la encargada de educar a los niños y convertirlos en hombres para insertarse y construir el Estado ideal.

La educación provista en una democracia donde se produce un estado democrático de la educación, como lo explica Amy Gutmann, se trata de que la educación no es regida por los intereses y valores de la familia únicamente, pero tampoco bajo los valores e intereses del Estado, ni fundamentada en la política y normas de la sociedad. El estado democrático de la educación es un equilibrio de los intereses de todos los actores de la nación, donde permiten al niño conocer diversas posturas, conocimientos, verdades, para que sea este niño convertido en hombre, en ciudadano quien tenga la libertad de elegir quien quiere ser, como quiere vivir, como desea aportar a su sociedad. (Gutmann, Amy. Democratic Education, 1987)

  • Mayor participación de la sociedad civil en la elaboración de contenidos curriculares que atiendan las necesidades y aspiraciones de los estudiantes. “La participación de la sociedad civil en el diseño de los contenidos curriculares permite adaptar los conocimientos de los estudiantes según las necesidades locales”.

La permeabilidad de la escuela hacia los intereses y voces de la comunidad tiene un límite: la autoridad pedagógica, el liderazgo docente, la gestión de la escuela corresponde a los directivos y el espacio que ocupe la sociedad civil lo deben decidir en consenso con los docentes, con los estudiantes. La vinculación entre la escuela y su comunidad es positiva siempre y cuando se respeten los intereses, los derechos, las necesidades de los estudiantes y los docentes. La comunidad no está para decir que se debe hacer o no, criticar o gestionar paralelamente la institución educativa. La redacción tan laxa de las propuestas del PG produce incertidumbre en cuanto al rol del docente y la escuela en la sociedad ecuatoriana, así como la concepción de autonomía escolar que algo ha mejorado durante el presente gobierno.

  • Implementar el “cheque” para mejorar la calidad y dar libertad a los padres de familia en la elección del establecimiento. “La competencia es el mejor incentivo para la provisión de servicios de calidad. Mediante la asignación de un subsidio estatal focalizado a los usuarios del sistema educativo, las entidades educativas competirán por captar los cheques educativos”.

Finalmente, el segundo objetivo del PG en relación a la demanda educativa, y el punto que más llamó mi atención al leerlo. La propuesta de utilizar el voucher o cheque educativo, promoviendo la privatización del servicio educativo, para que los padres de familia elijan entre financiar la escuela pública o financiar la escuela privada.

Existen diversas formas de gestionar y financiar la educación alrededor del mundo. En el caso ecuatoriano se trata de un quasimonopolio educativo donde el Estado financia la totalidad de las instituciones educativas públicas, aporta en el financiamiento de las instituciones educativas fisco -misionales (financiamiento mixto) y, permite la existencia de instituciones educativas particulares a las cuales no financia, solo las controla para que cumplan la normativa educativa y los estándares educativos así como el currículo nacional.

Reconocer y permitir la gestión privada de la educación en instituciones educativas particulares significa que la familia paga voluntariamente una determinada cantidad de dinero, mensualmente, por obtener una determinada educación acorde a metodologías o valores morales que corresponden a la familia, y no necesariamente reflejan la laicidad de la educación pública.

Privatizar la gestión de las instituciones educativas públicas, construidas por el Estado, es distinto y permitido en Ecuador, es el caso de las UEMs, en el mundo conocidas como escuela charter, los estudiantes no pagan por el servicio educativo, los cupos son limitados, empresas u organizaciones privadas gestionan con los recursos del Estado.

El PDE 2016-2025 tiene como meta que la sociedad sea corresponsable en el financiamiento educativo, otorgando una certificación a las empresas que a través de programas de responsabilidad social empresarial contribuyan económicamente, esta inversión debería equivaler al 0,5% del presupuesto de educación e incrementar anualmente en la misma proporción.

Se establece una relación Estado – Mercado en la educación, dejando en claro que el gobierno de la educación le corresponde al Estado, que la escuela es gestionada por sus directivos, y que el rol del mercado es únicamente el financiar, sin tener la posibilidad de inspeccionar o intervenir en la institución educativa.

La propuesta de Lasso “se basa en la implementación de un mecanismo, que empodere a los padres con la capacidad de escoger la educación que consideren adecuada para sus hijos. Con esto se garantizará una mayor cobertura de los estudiantes porque los padres pueden mantener a sus hijos dentro del sistema educativo público o trasladarse al privado a través del copago” (pg. 29).

La libertad de los padres para elegir la educación para sus hijos es una garantía constitucional (art.  29 CPE 2008). Así mismo, la gratuidad en la educación hasta el tercer nivel, es decir que el copago (aporte del Estado y de la familia) no está previsto por la norma constitucional.

El cheque educativo es un subsidio a la educación privada, la existencia del voucher y este método para garantizar la libre elección de escuelas no significa que se reducirán los costos de la pensión en las instituciones educativas particulares. El uso de cheques permitiría a las instituciones educativas excluir alumnos, la segregación social sería más profunda. Financiar la demanda educativa en el contexto económico y social actual quebraría a las instituciones educativas particulares, afectaría la calidad y equidad educativa.

Hablar del copago en la educación no es soplar y hacer botellas. La libre elección de escuela como derecho de las familias puede cumplirse sin necesidad del cheque o subsidio a instituciones educativas particulares. El uso del cheque educativo no garantiza equidad ni calidad. En el contexto educativo ecuatoriano actual, donde queda una sociedad fragmentada por el odio y la intolerancia, donde la población ha migrado por el desempleo en el último par de años, donde la matrícula de instituciones educativas públicas ha incrementado precisamente por la falta de recursos económicos de las familias a partir del régimen escolar 2013 – 2014; no es el contexto adecuado ni favorable para este tipo de reforma. Volcarse del quasimonopolio estatal al quasimercado de la educación no traerá más que conflictos a las instituciones educativas, marcando las trayectorias escolares de los estudiantes, causando malestar por la excesiva carga laboral de los docentes.

Además se debe considerar que hay muchos negocios y monopolios satélites al sistema educativo: los materiales didácticos, libros texto, uniformes, tecnología, software, servicios de alimentación escolar, transporte y mantenimiento de la infraestructura educativa, entre otros. El mercado educativo no se trata únicamente de la relación estudiante- docente- padre de familia.

El sistema educativo es un organismo muy complejo para brindar un derecho esencial. ¿ Se podría reducir el tamaño a través de la privatización de la educación? Mientras mayor cobertura exista, es decir, mientras más se garantice el acceso, permanencia y egreso a la educación, mayor será el tamaño del Estado, el Ministerio de Educación y organismos asociados serán de vital importancia para la gestión y provisión del servicio, por lo tanto es un organismo que no se puede reducir.

El PG del candidato Lasso deja mucho por debatir en el tema educativo, lamentablemente muestra que no dará continuidad a políticas y programas positivos implementados durante la gestión del presidente saliente. Un gran problema de la política pública es precisamente la construcción de planes, programas y proyectos a largo y mediano plazo para sostener las intervenciones a favor de los ciudadanos; mientras que un Estado tenga un plan de desarrollo a largo plazo como Nación, y lineamientos políticos claros y fuertes, se garantizan los derechos y obligaciones de la generalidad de la población beneficiaria y de los funcionarios públicos e instituciones estatales encargadas de su ejecución.

La campaña presidencial 2017 y la educación. (1)

Empezó la campaña para la 2 vuelta y empezaron con la manipulación de temas educativos. Y yo tengo varias cosas que decir:

1. Paola Cabezas acusa a Lasso de querer privatizar la educación: Voy a darle el beneficio de la duda a esta señora y solo presumamos que ignora la política educativa ecuatoriana y la normativa del área. Este gobierno, no solo que creo las UEM, aprobó también la normativa para que sean gestionadas por empresas, organizaciones o personas jurídicas del ámbito privado. Esto en el mundo educativo se conoce como “escuela charter” es decir NO ES EDUCACIÓN PÚBLICA, el Estado pone la infraestructura, pero no la gestiona. Un ejemplo de esto es la recientemente inaugurada “Unidad Educativa de Formación Integral JIT- Carpuela”, un semillero de jugadores de fútbol “para que algún día ganemos el mundial”. Llámese “alianza público- privada”, “auspiciantes”, el Estado ecuatoriano ha privatizado la gestión y el financiamiento parcial de una UEM.

Así que Sra. Cabezas , guárdese el cuco de la privatización de la educación pública.

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2. Somos el único país donde se hacen y deshacen sindicatos docentes para hacer campaña política a favor de un candidato: El MPD y la UNE nunca fueron santo de mi devoción, de nadie. Hace unos años, el presente gobierno creó un sindicato docente oficialista, que diga si a todo, que apoye en todo, que no exija nada al gobierno y acepta sin cuestionamientos toda medida del gobierno en el sector educación. Un sindicato docente que se respete durante la campaña electoral hubiera exigido que TODOS los candidatos presenten sus propuestas y debatan sobre la educación y el sistema educativo; en lugar de ello la “Red de Maestros” hizo campaña por el ex Ministro de Educación, Augusto Espinosa. Haciendo eco de sus propuestas engañosas. Mientras que el año pasado meses antes de que Espinosa dejara el Ministerio, mágicamente de la noche a la mañana fue disuelta la UNE (el ex sindicato docente que apoyaba al MPD). Coincidencia?

3. La manifestación a favor de Lenin en las afueras del Banco de Guayaquil. Dice la Constitución de Montecristi que parar los servicios públicos – educación- está prohibido. La LOEI también contiene la misma prohibición. Sorpresivamente, hoy, jueves, día laborable en Quito, donde el año lectivo está en curso y todas las instituciones educativas en actividades, la “Red de Maestros” salió a las calles a mostrar su apoyo al candidato oficialista en las afueras del Banco que ya no dirige el candidato opositor. No solo que esto raya en lo ridículo, sino que permite que cuestionemos qué ha pasado con el desarrollo profesional y formación inicial docente en el país. Lo sucedido hoy es una expresión manifiesta donde aquel que es cobijado por el gobierno puede incumplir la normativa constitucional y no le pasa nada. ¿Dónde estaban los estudiantes mientras los docentes estaban en la calle? El Estado le paga al docente oficialista para que se manifieste en horas laborables en contra de otro candidato, eso es una barbaridad. ¿Así quieren llegar a ser Finlandia?

Un docente público con dos dedos de frente y especialmente un sindicalista sabe que no necesitas ir a un Banco particular a exigir tu sueldo, tienes 2 instituciones ante las cuales manifestar: el Ministerio de Educación o el Ministerio de Finanzas. Bueno, tal vez una manifestación ante el SRI, ADUANAS y Ministerio de Comercio Exterior porque los tributos y las salvaguardas si han encarecido los materiales y recursos pedagógicos, como también el acceso a tecnología y otros equipos necesarios en las IE.

4. Sí, tengo mis críticas a las propuestas de Lasso en educación superior, y me preocupa que no se hable del sistema educativo nacional. Pero eso es algo que seguiré cuestionando y exigiendo siempre.

5. Es hora que ambos candidatos sean claros en sus propuestas para política educativa, es imprescindible que se realice el debate que tanto teme Lenin.

6. En este momento al país le urge conciliar en lugar de dividir. Los oficialistas siguen haciendo comentarios despectivos y llenos de odio para dividirnos entre pobres y ricos, blancos e indígenas, costa y sierra. Un discurso de odio y totalizador con el que no podemos convivir más. La tolerancia y el respeto son primordiales para vivir en sociedad, como una sola Nación, ese es el gran reto de la oposición.

El ahorcado

Siempre me gustó jugar “el ahorcado” como estudiante y como profesora, siempre encontré divertido adivinar una palabra letra por letra. Núnca pensé en este juego como algo violento, hasta ayer.

El ahorcado o “the hangman” consiste en adivinar una palabra letra por letra, usualmente estudiadas previamente al juego. Con cada error se construye una horca, se dibuja un muñeco y finalmente este es ahorcado debido a los errores insalvables de los estudiantes/jugadores. En el internet se encuentran un sin fin de imágenes del juego, también aplicaciones que te permiten jugar en línea. Si bien se puede evitar el ahorcamiento del garabato, el fin del juego sigue siendo el castigo de un inocente por el error ajeno.

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¿Estoy exagerando? No lo sé. En mi actual trabajo donde soy docente de inglés, en los talleres de desarrollo profesional repiten constantemente el deber del docente de “modelar” a sus alumnos. Debemos ser muy expresivos, gesticular mucho y estar muy atentos de nuestro accionar, del ritmo, etc. Disto bastante de la proficiencia en este método, pero lo intento y este intentar significa reflexionar mucho, todo el tiempo sobre lo que se hace en la clase.

El maestro ahorca cuando uno se equivoca, el maestro traza una línea por cada error, si el estudiante se equivoca lo ahorcan. No existe un castigo o reprimenda directa sobre el estudiante. Hay miles de oportunidades de jugar, se ahorca a uno y empieza el juego otra vez, se ahorca a otro garabato y mientras existan tiempo y palabras esto puede continuar.

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Jugar el ahorcado es una sutil forma de decir “la letra con sangre entra”, tal vez no haya agresión física hacia los estudiantes; sin embargo, el sutil mensaje del error – castigo implica la amenaza de un castigo, una sanción en tercera persona, la posibilidad de que por mi irresponsabilidad o ignorancia paguen otros, que la condena no afecte mi libertad o mi integridad.

Nos quejamos de video juegos violentos, nos quejamos de juguetes que simulan armas, los prohibimos. Sin embargo utilizamos un juego de muerte en la enseñanza. Un juego que no se trata de valorar la vida, de promover el respeto hacia esta y hacia todos los seres humanos.

Esta reflexión no pretende responsabilizar a los docentes por la muerte de estudiantes propios o ajenos. No es mi interés acusar a quien busca enseñar a través del juego de negligente o violento. Se bien que un docente no juega al ahorcado con la intención de enseñar a sus estudiantes como quitarse la vida, ni de reprimirlos por desconocer una palabra. En realidad pensé en cómo el juego ayuda a banalizar un drama social como lo es el suicidio, y en la tolerancia de la violencia en el espacio escolar.

¿Jugar o no jugar a “El Ahorcado”? ustedes deciden.

Profundizando en el ahorcamiento

En el año 2012 hubieron más de 5000 suicidios en todo el continente y por diversas causas, uno de los casos que trascendió internacionalmente fue el de Amanda Todd. En este hemisferio la segunda forma más común de cometer un suicidio es mediante el ahorcamiento. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el suicidio es la tercera causa de muerte en personas entre 10 a 19 años (entre el año 2006 y el año 2013 hubieron más de 70 mil suicidios). La segunda causa más común de muerte en niños y adolescentes en Estados Unidos es el suicidio. Mientras que en Ecuador es la segunda causa de muerte en los adolescentes.

Autoridad, Disciplina e Identidad

Entre los temas estudiados durante la maestría está el de autoridad pedagógica, presenté un paper sobre la crisis de autoridad, su diagnóstico e intervención. Tomé como principal referente a María Beatriz Greco con dos publicaciones de ella –Ficciones y Versiones sobre la Autoridad. Pensar la Educación en Tiempos de Transformación (2011); y, Emancipación, Educación y Autoridad. Prácticas de Formación y Transmisión Democrática (2012)-. A continuación comparto mi análisis partiendo de la experiencia del trabajo con adolescentes y el estudio de la disciplina escolar y la autoridad pedagógica.

 Tomé el concepto de autoridad como institución, pues considero que no se trata de hablar únicamente de la “autoridad docente” o de la “autoridad de la familia” como una cuestión de responsabilidad y de encontrar culpables e inocentes en las fallas de aprendizaje y desarrollo de los estudiantes, como bandos contrarios: uno inocente y otro culpable. Es mi intención alejarme del concepto de autoridad pedagógica, como uno de los tipos de autoridad existentes, y mantenerme con la palabra autoridad en relación a la supuesta asimetría existente entre adultos y adolescentes, autoridad como aquel lugar legitimado para disciplinar, coaccionar, corregir, sancionar; también autoridad como el lugar que ocupa quien representa a un colectivo como el cuerpo docente, a una institución como la escuela, o la familia.

Hablar sobre adolescentes porque muchas veces los docentes les huyen por lo complicada que es esa edad, por las transiciones y conflictos que pueden surgir; una de las caracterizaciones típicas de la adolescencia es la rebelión contra la autoridad – por ejemplo la imagen del rebelde sin causa, postura a la cual no me adhiero-; además mi intención es reflexionar sobre la autoridad desde mi experiencia, lo cual básicamente es el trabajo con adolescentes.

La autoridad requiere de dos partes para existir, un individuo que la ostenta, y otro individuo o grupo de individuos que otorgan y reconocen ese poder en el otro, en ese sentido vale citar a Narodowski, quien en su obra Dolor de Escuela indica que “la autoridad es en esencia un poder conferido retroactivamente por algún tipo de momento de fundación que resurge, aumentado, en el presente.” (Narodowski & Brailovsky, 2006) Esa fundación que inicia con la alianza familia – escuela, en la que los padres entregan a sus hijos a otros adultos que tienen autoridad en su ámbito o circunscripción que es la escuela. Me atrevo a decir que otro momento que origina autoridad es en las relaciones entre iguales, ya sean entre alumnos, entre docentes, o entre padres de familia, en que se reconoce un líder del grupo o se habilita a una persona para hablar en nombre de los demás, cosa que pasa a menudo en la dinámica escolar.

“La autoridad es movimiento, cambio, acción real o posible en el marco de una relación social e histórica, entre dos sujetos, por los menos: uno que provoca el cambio y otro que lo realiza, visible o tácitamente. El fenómeno de autoridad es así fundamentalmente social y no individual ni natural y entraña la posibilidad de que alguien actúe sobre otro y éste lo acepte asumiendo una transformación de sí mismo.” (Greco, 2012, pág. 33)

Estudiar cómo se transmite el sentido de autoridad a través del lazo pedagógico y a través de la relación paterno infantil permite identificar si ha sido asimilada existencia de la asimetría entre adultos y niños, al decir de María Beatriz Greco “Es el despliegue de lo que nace a partir de la autoridad lo que importa, de lo que comienza a acontecer a partir de la fundación y no un orden de imposición, dominación o sometimiento” (2012). La transmisión y construcción del sentido de autoridad es aquello que se configura en la subjetividad de la persona, inicia en la infancia, continúa en la adolescencia y se manifiesta en la edad adulta.

“La autoridad implica el trabajo artesanal de un tejido en palabras, dichas y escuchadas, en silencio y en forma de voces, de un mundo común que nos incluye a todos por igual y que otorga, política y subjetivamente, el espacio humano de la libertad.” (Greco, 2011, pág. 51)

A través del trabajo con adolescentes se puede dimensionar dos aspectos de la autoridad que van a ser de importancia al sensibilizar estudiantes. El primero es que la autoridad tiene edad, las asimetrías se reducen de acuerdo a la edad del adulto, del docente, del padre. A menor diferencia de edades, los estudiantes esperan una mayor flexibilidad en el lenguaje y las normas, así como una mayor complicidad con el adulto.

El segundo aspecto es la autoridad que emerge de los pares: el respeto, admiración, reconocimiento y la formación de liderazgos. El lazo social en la vida real y en la vida virtual es una prioridad para los adolescentes, quienes bajo sus reglas, límites, deseos y temores interactúan de una forma fuera de éste ámbito. Así delegan y legitiman a uno de sus pares, transfiriendo autoridad, la cual puede ser utilizada para bien o para mal como en otras esferas, el delegado de curso, el estudiante problema, el “abogado del diablo”, aquel que se la juega por todos y en todas las circunstancias, e incluso el hostigador cuando hay acoso escolar.

La tradición de la escuela como espacio homogeneizante, de métodos simultáneos, sistemáticos, arcaicos, que se encuentra en crisis hace que la escuela se encuentre en la búsqueda de sentido, donde se espera encontrar una nueva identidad escolar donde exista autoridad o como refiere Greco, “una autoridad pedagógica que acepte lo enigmático del enseñar y aprender, de lo que no puede enseñarse ni aprenderse, del trabajo de transmitir e inscribir, nombrar y reconocer, construir un común, proteger la vida y autorizar lo nuevo.” (2012, pág. 20)

La autoridad emancipante en la obra de Greco se refiere a lo que el adulto hace para asimilar las pérdidas, creando de estas oportunidades para reconectarse con la infancia para protegerlos, para sostener lo que emerge positivamente en los chicos y para olvidar el sentido autoritario y negativo de la autoridad. Es una autoridad que surge en un lugar de igualdad, por ello se vincula con la enseñanza; el emancipador cambia el sentido de autoridad, refunda una institución social al aceptar los enigmas del aprendizaje y la enseñanza; al estar consciente de que su labor tiene un currículo oculto y transversal que es tejer silenciosamente en la subjetividad de sus estudiantes y de sus hijos, la idea de autoridad. De ello, para Greco la respuesta a la crisis de autoridad en la “sociedad actual” no es la autoridad ignorante, sino la autoridad emancipante quien se hace responsable por sí misma y la innovación de su lugar.

“Hablar de autoridad es hablar de lo que hacemos para tomar la responsabilidad de sostener lo nuevo que crece en ellos y en nosotros, no para perpetuar lo que viene siendo, sino para soportar/aceptar las pérdidas y hacer de ellas una oportunidad de crecimiento, para proteger lo frágil y no destruirlo, para conectarnos con la infancia – la propia y la de otros- y no para olvidarla, alejarla, ignorarla o temerle.” (Greco, 2011, pág. 63)

Tomando en cuenta estas definiciones y aspectos de la autoridad, me remito al análisis de la crisis de autoridad, entonces considero necesario entablar una relación tripartita entre autoridad, disciplina e identidad, como una explicación a la crisis y a la vez como un punto a integrar al tratamiento colectivo para la misma.

La relación autoridad – disciplina no es nada nuevo, conocemos que quien se encuentra legitimado de origen para imponer, controlar, limitar la disciplina es aquella persona que ejerce un rol de autoridad pedagógica o familiar. Así, una concepción básica de la indisciplina es precisamente el irrespeto a la autoridad del docente, del padre, de la ley.

El eje autoridad – identidad que a su vez tiene dos dimensiones: la primera, una dimensión individual que es la relación de la autoridad con la construcción de la identidad adolescente, y la segunda, la dimensión colectiva, de identidad o identificatoria con la cultura, la sociedad, la escuela. Entre las características o funciones básicas de la adolescencia, tenemos la construcción de la identidad del sujeto, una etapa de duelos, de despedirse de la infancia para encontrarse con la adultez, de reconocerse fisiológicamente y psicológicamente, por lo tanto identidad en la adolescencia implica probar, ensayar, sentir experimentar antes de elegir lo que el mundo le ofrece al sujeto adolescente.

Cuestionarse la existencia de la autoridad no puede deslindarse del cuestionamiento a las normas morales, sociales y las leyes, como tampoco de la presencia o no de adultos en el entorno del adolescente. Erikson explica que “existe una continuada desconfianza hacia las personas que actúan autoritariamente sin una autoridad auténtica o rehúsan asumir la autoridad que les pertenece por derecho y por necesidad”. (Erikson, 1972)

“Efectivamente, una autoridad que no logre inscribir al otro en una historia, en un conjunto de leyes que van más allá de sí misma, en una comunidad humana más amplia, en el pensamiento como posibilidad y potencialidad, no alcanzará su propósito emancipatorio, permanecerá encerrada en sí misma sin autorizar y ensimismando al otro en un lugar dependiente, sin proyección, defendiéndose ante todo.” (Greco, 2012, pág. 100)

El conflicto autoridad – adolescente siempre ha existido y existirá, la exploración y determinación de la identidad del adolescente que generalmente se categoriza como indisciplina dentro de la institución escolar, requiere de una extremada sensibilidad y aguda percepción, pues poner límites y ser autoridad ante un adolescente sin convertirse en el ser autoritario de quien se desconfía no es fácil, además son los conflictos con esta autoridad autoritaria que crean resistencia y rechazo a la institución escolar, al profesor, incluso a las materias. La segunda dimensión de la relación autoridad – identidad, es precisamente como el adolescente se inscribe en una determinada cultura y como se hace partícipe de las relaciones sociales el adolescente a través del conocimiento y sometimiento a una autoridad, a unas reglas, a un poder que representa a todos a quienes lo preceden, a sus pares.

En lo que respecta a la relación disciplina – identidad, la disciplina tiene el fin de homogeneizar, controlar y vigilar a los estudiantes, la disciplina busca moldear al sujeto acorde a las normas morales y sociales, entrando en conflicto con los adolescentes que buscan su identidad fuera de estas normas, pero a la vez la disciplina construye esa identidad obediente, “normal”. Esta relación tripartita se caracteriza además porque son procesos subjetivos, más que corporales o físicos, son conceptos que se traman en el interior del sujeto. Autoridad, disciplina e identidad son transformaciones de la psiquis.

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¿Capacidad para Amar o Capacidad para Educar?

“Si en general cada pueblo tiene un principio, las partes que lo componen, esto es, las familias, también lo tendrán. Consecuentemente, las leyes de la educación serán diferentes en cada especie de gobierno; en las monarquías tendrán como objeto el honor, en las repúblicas, la virtud, y en el despotismo, el temor.”

Montesquieu

Hay momentos en la vida en que se unen el cielo con la tierra, hay momentos en que se unen el infierno con la tierra, o momentos en que están todos juntos, revueltos y poniendo nuestras almas en un hilo. Estas últimas semanas, estos últimos días nos encontramos, me parece, en esa confusa revuelta. Duele la humanidad con tanta desgracia, duele la humanidad con la masacre, la guerra, la muerte, la impotencia se multiplica. Son momentos en que el alma no se sobrepone al impacto de la muerte de niños en la Franja de Gaza y al instante siguiente desaparece un avión; momentos en que los gobiernos nos tienen en “pindingas” con sus decisiones económicas, cambios en políticas monetarias y consecuente creciente conflictividad social.

No estoy viviendo en Ecuador, soy una estudiante – migrante, pero estoy pendiente de todo lo que pasa y me mantengo informada de la actualidad del contexto político y social de nuestro país, no solo porque lo extraño sino también porque las políticas y el programa de gobierno de Correa causan mucho interés, especialmente en el área de educación que es lo que estoy estudiando en Buenos Aires.

Confieso que tengo mucho por aprender, ignoro muchas cosas de las ciencias sociales, de la economía y de la econometría, de la pedagogía también por supuesto, pero aquí estoy, aprendiendo. Como hoy toda reflexión me atraviesa por la educación y ante tanto debate, tantas peleas y señalamientos de pro gobierno, en contra del gobierno, inocentes, víctimas, héroes y villanos, decidí atreverme a compartir ciertas reflexiones e inquietudes que seguramente no compartirán, pero ahí van.

1. La Capacidad para Amar

Voy a partir de la gracia de la semana en Ecuador, eso que nos motivó a bromear, que desató la sal y chispa “quiteñas”: la capacidad para amar. Es extraño por así decirlo, que la misma semana en que se expulsa del país a “los gringos” que colaboraron con la Fundación Pachamama, la Secretaría del Buen Vivir en un intento de hacer algo más bizarro que su propia existencia nos venga con su nueva atribución, “la capacidad para amar”. ¿Estamos de acuerdo en que lo sucedido con los gringos no fue una muestra de amor al prójimo?

Dejando de lado las obviedades y las bromas, tengo una gran pregunta ¿en qué imaginario nos pretende inscribir el actual gobierno cuando por un lado se “preocupa” por nuestra felicidad, por el amor, el romance; mientras que por otro lado hace reformas impositivas, procura la aprobación relámpago de un código monetario, y dispone de las utilidades correspondientes a los trabajadores en una misma semana? En lo efímero y subjetivo que es el tema de la capacidad para amar, y el hecho mismo de amar, lo demás es objetivo, certero y desconcertante. El objetivo es el bolsillo del ciudadano, no hay duda de que el gobierno desea apropiarse de una mayor proporción de los ingresos de los ciudadanos, y definitivamente el no saber a qué atenerse porque cada semana hay algo nuevo en temas económicos y, se vislumbra una inestabilidad financiera que nos llena de temor.

Esto aparenta ser un chantaje emocional, justificado en el amor y en la búsqueda de bienestar para los ecuatorianos, un poco de amor rudo, “me preocupo por tus sentimientos, por eso bebe hasta embrutecerte, ya se puede beber los domingos y bajarán los precios de los licores “- ¡salud! -¿son nuestros gobernantes capaces de amarnos tal y como somos? ¿O nos aman siempre y cuando nuestra voluntad se encuentre viciada? El asunto es, que no logró encuadrar todo lo acontecido en esta semana con ese norte que es el Plan Nacional del Buen Vivir que se supone es el destino que nuestro “padre Estado” ha diseñado para nosotros, sus “hijos”; no sé si el gobierno quiere aceptarnos como consumidores de productos de calidad, usuarios de servicios de calidad sin importarnos de donde provengan, esto es de instituciones públicas, privadas o desde el extranjero en una caja, la cajita feliz de nuestra conveniencia.

Mientras reflexiono sobre el amor en tiempos de buen vivir, surge otra interrogante: la capacidad para educar, la cual desarrollo a continuación.

2. La Capacidad para Educar

Argumentos van, argumentos vienen, qué no se ha leído en redes sociales y en “periódicos virtuales”, todo es válido para desacreditar a los partidarios del gobierno, a quienes votamos por Correa y Alianza País, no tengo intención de debatir sobre errores y aciertos del gobierno, ni del rol de una verdadera oposición en una democracia; sin embargo, creo que somos quienes apoyamos y votamos por el proyecto político de Correa y AP quienes somos los primeros llamados a cuestionar y  exigir que se cumpla con las políticas por las  cuales lo elegimos, claramente ha hecho y dispuesto lo contrario.

Entre los argumentos opositores, leí un post que decía “es que en Ecuador hubo menos inscripción escolar en 2013 que en 2007” seguido de un cuadro tomado del Banco Mundial, y sin mayor desarrollo o cuestionamiento sobre el tema de la matrícula (yo sí me pregunté muchas cosas, busque todos los cuadritos, cifras y estadísticas para leerlo totalmente, edad, repitencia, índice de población en edad escolar, porque insisto, eso es lo que yo estudio ahora en el posgrado); un argumento a medias, ideas al aire para decir “debes estar en contra de”, pero que no convencen;  la educación en estos enfrentamientos y creciente conflictividad social se ubica en otro debate: las escuelas del milenio, los fondos de reserva de los maestros, y las reformas curriculares.

¿Es este gobierno capaz de educar a los ecuatorianos? ¿Es Correa capaz de educar? Si hay algo que he aprendido de la vida y la maestría, es que uno puede no saber de educación, puede no tener “título” o formación docente, y en ese sentido habremos muchos anormales en el mundo; sin embargo uno tiene la capacidad para enseñar, instruir, educar a otro.

Desde siempre, bueno, desde que Rafael inició con las sabatinas, me llamó la atención que la mayoría de estas y últimamente con mayor frecuencia toman lugar en escuelas, colegios, universidades. ¿Seré yo la única persona que se pregunta sobre el mensaje, la presencia, el simbolismo de Rafael dando “discursos” desde las instituciones educativas? ¿Es lo mismo “rendir cuentas” en la plaza, el mercado o un coliseo que en una escuela? No, no es lo mismo; es el poder en la escuela, es la asimetría entre el Estado y la escuela, entre el padre y el hijo,  no son alianzas, son imposiciones; dice “la educación nos importa” pero la violencia en la escuela no; mientras que las sabatinas incluyen: burlas, insultos, humillaciones, gritos (sin importar a quien sean estos dirigidos), la educación pacífica, democrática y sin violencia no importa.

¿Cómo éramos los ecuatorianos antes de Correa, y cómo lo somos ahora? ¿Cómo era el político promedio ecuatoriano antes de Correa y cómo es ahora? ¿Cómo eran los estudiantes antes de Correa y cómo son los estudiantes ahora? ¿Cuáles son las estrategias, buenas y malas, y el trato entre la gente? Puedo desarrollar más preguntas, la idea es aquí no me preocupo por los textos, por lo que está escrito, sino por lo dicho y actuado, por aquello que se externaliza desde los funcionarios públicos y no por las cosas bonitas que dice en la Constitución, por ejemplo; la idea es reflexionar desde la realidad propia, la introspección y no el borreguismo hacia el opositor, ni el fanatismo hacia el poder. ¿Qué hemos aprendido? ¿Qué queremos aprender? ¿Qué queremos desaprender?

La última pregunta es lo que debemos responder para encontrar el camino y futuro de nuestro país ¿que será honor, virtud o temor? O seremos 15 millones de personas educadas para amar al otro, al distinto, al par, con las diferencias, similitudes y conflictos propios de la humanidad.