La campaña presidencial 2017 y la educación (3)

En acontecimientos recientes y a dos semanas de las elecciones, la educación sigue siendo protagonista de la campaña electoral segunda vuelta.

  1. Feriado bancario vs. Feriado educativo

El diario oficialista, El Telégrafo,  publicó un artículo de Fander Falconí donde habla sobre “El Feriado Educativo” que causaría la elección de Lasso como presidente del Ecuador. La desinformación y confusión son el hilo que siguen todos aquellos que se encuentran del lado del oficialismo, sucede lo mismo con este artículo; Alianza País ve al Banco de Guayaquil hasta en la sopa.

El plan de gobierno de Lasso nada dice de financiar directamente a las escuelas privadas en lugar de dar cheques a los padres de familia. El voucher solo puede funcionar como un subsidio directo a los padres para su elección de escuela.  Ellos eligen a cuál escuela pagar  para que sus hijos asistan y reciban la educación que desean. La opción de subsidiar en parte a una escuela de gestión privada sigue estando vigente en Ecuador, no es creación de Lasso, las escuelas fiscomisionales cuya existencia está prevista en la Constitución y en la LOEI, son financiadas por los padres y por el Estado.

El padre pobre no tiene otra opción que la escuela pública, y eso si es que considera a la educación como un bien importante para su familia, de lo contrario, sus hijos simplemente no asistirían a la escuela o trabajarían (el trabajo infantil no ha sido erradicado en su totalidad en Ecuador, los niños en situación de calle es una problemática todavía visible, etc).

Las instituciones financieras, es decir los bancos, sí son parte de la gestión de los fondos y pagos de pensiones de las IE particulares, y no, un sistema de vouchers no significa engrandecer la cartera de clientes del Banco de Guayaquil directamente, ni es ese el propósito de implementar una política educativa de tal magnitud.

La educación siempre ha sido un bien sujeto a las leyes del mercado, no así, un derecho humano. La oferta educativa tiene relación con la demanda educativa, si no hay niños, adolescentes, jóvenes que educar, no son necesarios los maestros ni las escuelas. Si se amplía la cobertura educativa, es decir la oferta, es porque existen ciudadanos que requieren ser educados, es su derecho acceder a un servicio educativo gratuito, ellos constituyen la demanda de más y mejores escuelas, de más y mejores maestros.

El incremento o reducción de la matrícula en todo tipo de sostenimiento tiene varios motivos, uno de estos es el crecimiento o decrecimiento poblacional. Si hay menos niños, se cierran los grados y se despiden los maestros (reducción de la demanda); si es que hay más niños o adolescentes que educar, entonces hay que abrir más grados o crear más escuelas, contratar más maestros (incremento de la demanda); esa es la realidad ecuatoriana y latinoamericana; así funciona el mercado educativo, ya sea que corresponda a un modelo de Quasimonopolio educativo (sistema educativo ecuatoriano) o un modelo de Quasimercado.

En conclusión, si Lasso gana las elecciones del 2 de abril, la educación no volvería a ser considerada una mercancía, ésta siempre lo ha sido. Aducir que el feriado bancario, es decir la crisis causada por la iliquidez cambiaria en el sistema financiero ecuatoriano a fines de los 90s, es lo mismo que el estancamiento educativo es completamente errado. El supuesto “feriado educativo” del que habla Fander Falconí como un retorno a un pasado infame tampoco es posible, Ecuador tiene un Plan Decenal de Educación, el sistema educativo ecuatoriano ha sufrido una profunda reforma en la última década y de esto no se vuelve, el presente y el futuro son el único camino para la educación ecuatoriana, sin importar el gobierno de turno.

2. Lasso presenta a su delegado para el sector educativo

El candidato Lasso oficializa a León Roldós como su delegado para encargarse del ámbito educativo. Ahora ofrece “educación inclusiva y gratuita” y nos pone a la espera de un plan educativo a manos de Roldós. Lasso sigue sin entender que en primer lugar ya existe un Plan Decenal de Educación 2016 -2025 y que el Estado es parte de varios compromisos internacionales como lo son las metas educativas 2021, los objetivos de desarrollo sostenible, el Marco para la educación 2030, entre otros, la agenda educativa a largo y mediano plazo están marcadas.

Lo más importante, es que Lasso olvida que antes de realizar una nueva reforma educativa, hay que escuchar esas voces que se han mantenido en el anonimato, o silenciadas a la espera de un nuevo régimen de gobierno. Precisamente esta necesidad de escuchar otras voces es lo que motiva el cambio de gobierno, son estas voces las que le otorgarán el voto el 2 de abril.

3. El debate sobre la educación

Final y tardíamente la Red de Maestros convoca al debate sobre la educación. Esta semana a través de sus redes sociales, el gremio oficialista hizo públicas cartas dirigidas a los candidatos presidenciales donde los convoca a un diálogo sobre la educación – recordemos que Lenin no debate, solo acude a “diálogos” o monólogos con estructura de sabatina-.

tweet w. santacruz

Comparto la opinión de Milton Luna Tamayo representante del Contrato Social por la Educación, los cambios en educación deben reflejar las necesidades de la sociedad civil y la falta de debate impacta en la credibilidad de los candidatos.  Conocer a los equipos técnicos de los candidatos para cada ámbito de la política pública elevaría el debate y además dejaría un claro mensaje de la dirección que tomaría al gobernar el país el ganador de la contienda electoral en abril.

La campaña presidencial 2017 y la educación (2)

Quedan cuatro semanas para volvernos a encontrar en las urnas. A partir del 19 de febrero, cada día, cada hora han incrementado  la violencia, la intolerancia, las mentiras, la campaña sucia.

Habiendo definido dos candidatos a la presidencia del país, en un verdadero ejercicio democrático, deberían darse debates, diálogos, encuentros con ambos ante el público, ante las interrogantes de la ciudadanía; un espacio donde se transparenten las propuestas y marquen diferencias en sus planes de gobierno. Obviamente, esconderse tras el aparato de propaganda gobiernista es mucho más fácil que enfrentarse con “el cuco”.

Queda entonces la necesidad de interpelar al candidato Lasso, quien se ha mostrado afable a los debates y a exponer sus propuestas para el gobierno de Ecuador en caso de resultar ganador el 2 de abril.

La primera pregunta que viene a mi cabeza es ¿Quién estaría al frente del Ministerio de Educación? Esta cartera de Estado es una de las más importantes, de mayor tamaño, con una función vital para la vida democrática de un país: gestionar el servicio educativo, garantizar el derecho a la educación, preparar a los ciudadanos y construir la Nación del mañana.

He revisado el Plan de Gobierno (PG) de Guillermo Lasso presentado al Consejo Nacional Electoral (CNE) específicamente las propuestas en el sector educación. El objetivo específico es “transformar el sistema educativo”  y divide las actividades de acuerdo a la oferta y a la demanda, a su vez cada actividad cuenta con un supuesto a realizarse durante los cuatro años de gobierno. A continuación un breve análisis sobre el diagnóstico y propuestas para el Sistema Nacional de Educación (nivel inicial, educación general básica y bachillerato) en el mencionado Plan.

En general, el diagnóstico presentado, sin justificación o data verificable en varios apartados, presenta una visión de la realidad ecuatoriana que no es del todo cierta, una imagen del sistema educativo que deja ver una falta de tecnicidad y especialistas en educación en el equipo de Lasso.

El PG identifica 2 áreas a intervenir “directa y eficazmente”: la formación profesional docente y el currículo del cual dice los contenidos no se ajustan a las necesidades de un mundo globalizado y cambiante. Propone estudiar y ajustar el currículo a la realidad actual, nuevamente.

“Se requiere trabajar en el estudio de la pertinencia de las mallas curriculares vigentes, para ajustarlas a la realidad actual y lograr la intencionalidad educativa de las asignaturas”, (Lasso, 2016 pg. 27)

El PG se olvida de las políticas de formación docente que ha aplicado el presente gobierno, objetivos establecidos en el Plan Decenal de Educación 2006 – 2015 y que se retoman en el Plan Decenal de Educación 2016 -2025.  La creación de la UNAE, las becas y programas de formación de posgrado para docentes, la recategorización docente y la capacitación brindadas durante estos años no tienen un impacto tangible en lo inmediato. La puesta en práctica de los nuevos conocimientos y destrezas deben ser ejercidos, perfeccionados y eso requiere tiempo, no sucede de la noche a la mañana. La cuestión docente requiere además de cumplir con el programa de jubilaciones y de incrementar la matrícula en las instituciones de educación superior en la carrera docente, renovar la planta docente precisa de ciudadanos que deseen formarse para educar.

Sobre el “ajuste del currículo a la realidad actual” es claro que la persona que redacto esto desconoce dos cuestiones; la primera, el fin del sistema educativo y la escuela como institución social; y, la segunda, que el año 2016 se aprobó y entró en vigencia un nuevo currículo para todos los niveles del SNE (año lectivo 2016-2017 régimen sierra). En relación a lo primero, en el mundo actual la escuela sigue siendo el eslabón entre sociedad y mercado donde se producen los individuos que requiere el mercado laboral para funcionar; por lo tanto, el diseño curricular e instruccional sigue basándose en las necesidades del mercado, envisionando a futuros empleadores y empleados, dinámicas que activen la economía y promuevan la justicia social. Es decir, la pregunta que guía la construcción del currículo es ¿qué es lo que la sociedad necesitará en 2 años, 5 años, 10 años? No lo que el país necesita hoy.

En relación a lo segundo, no se puede reformar un currículo en su totalidad y con uno o dos años de distancia entre reformas y esperar que este funcione, que no existan resistencias, que el sistema educativo no colapse y que los impactos positivos se produzcan de la noche a la mañana. En la educación no hay inmediatez, los resultados se dan a mediano y largo plazo.  Todo es perfeccionable, todo se puede mejorar, todo debe ser evaluado. La inconformidad con el presente es una invitación a estudiar el pasado, si la política educativa no ha cambiado entonces si se requiere una profunda reforma educativa, sin embargo este no es el escenario que le espera al futuro gobierno.

Propuestas para la oferta educativa:

  • Fortalecer las capacidades de los docentes. “Los docentes tienen un rol esencial en la formación de la sociedad del conocimiento en libertad. El desarrollo de nuevas tecnologías de información permite acceder a educación de calidad y a bajo costo”.

Lasso presenta el slogan con el que manejará su política pública “el Ecuador del conocimiento”, “la sociedad del conocimiento en libertad”. Se contradice al querer fortalecer las capacidades de los docentes pero procurar una educación “low cost” al utilizar tecnologías de la información. Pero además la idea de abaratar costos del sistema educativo para Lasso va hacia la privatización, el bajo costo para el Estado, no para las familias. Recordemos también que las salvaguardas, impuestos a consumos especiales y otras imposiciones tributarias del gobierno de Correa han impactado en el alto costo de la educación, infraestructura y acceso a tecnología.

  • Incrementar la cobertura en zonas rurales permitiendo otras modalidades de provisión del servicio. “Facilitar la provisión de otros sistemas educativos orientado a resultados y que permitan mejorar el acceso a una mejor educación en comunidades rurales”.

“podemos alcanzar la funcionalidad de un sistema educativo intercultural, inclusivo, eficiente y eficaz, con indicadores de calidad internacional, al que todos puedan acceder y que todos puedan culminar, que gestione el desarrollo integral de la persona humana”. (Lasso, 2o16 pg. 28)

El “mejor acceso” para una “mejor educación rural”  requiere una gran inversión y planificación, garantizar que el espacio físico cuente con las mismas seguridades y prevención de riesgos, que sean lugares salubres, con los insumos físicos y humanos que otras instituciones educativas en áreas urbanas. Una vuelta a las escuelas de menor tamaño características de las zonas rurales no significan menos derechos para los estudiantes, docentes y padres de familia. Urge capacitar a los docentes, a la comunidad que colaborará en el mantenimiento de la IE.

El sistema educativo es uno, es nacional, el gobierno central es el rector de la política y el sistema educativo. Reconocer diferentes modalidades para ofertar el servicio educativo no es lo mismo. Las reglas mínimas, los estándares los establece el gobierno, garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes, de las familias, de los docentes requieren un orden, transparencia y reglas generales y claras. No una pluralidad de “sistemas educativos orientados a resultados”.

  • Incorporar a Ecuador en las pruebas internacionales de calidad educativa (PISA). “Lo que no se mide no se puede mejorar significativamente la calidad de la educación se dará el primer paso para incorporar a Ecuador en las mediciones internacionales”.

Estaría bueno leer un poco sobre el tema. Lasso no dará el primer paso para la incorporación de Ecuador en el sistema de evaluación de PISA, el gobierno ecuatoriano ya lo hizo desde el 2014 año en que se realizó el primer acercamiento y lanzamiento oficial de PISA en Ecuador, en el año 2015 se realizó un simulacro de evaluación o prueba piloto, y este año 2017 es la primera vez en que se evaluarán y tomarán datos para analizar y comparar el sistema educativo ecuatoriano con los demás miembros de la OCDE, entregándose los resultados en el año 2019 – tampoco son inmediatos-. En conclusión, el próximo gobierno, Lasso o Lenin no será quien dé el primer paso hacia PISA.

No olvidar que Ecuador también participa en otras pruebas internacionales conducidas por el Laboratorio Latinoamericano de Calidad Educativa (LLECE), institución que evalúa la educación primaria o nivel educación general básica, su informe oficial con recomendaciones para la toma de decisiones de política es un excelente insumo que por lo menos debería leer aquí, el documento se basa en TERCE, la Tercera Evaluación de Calidad Educativa de la región.

Propuestas para la Demanda Educativa:

Las dos propuestas relativas a la demanda educativa pasan al campo de una reforma constitucional no sólo una transformación educativa. Se trata de cambios profundos que distan de la planificación a largo plazo  vigente para la educación ecuatoriana.

En varias intervenciones públicas, incluso en el debate presidencial el 5 de febrero en Quito, Lasso habló sobre el rol de los padres de familia en la educación de sus hijos con las siguientes palabras “el mejor ministro de educación de la familia es el padre”(minuto 56:40). En el PG lo explica así “es imprescindible que los padres se fortalezcan su rol como primeros educadores y verdaderos responsables de la educación de los niños, y la familia como núcleo formativo y modelo a seguir.” (pg. 27).

Nuevamente se encuentra la intención de privatizar la educación, sí, llevar la educación al ámbito privado, al de las familias, donde el Estado no puede hacer, decir, obligar ni garantizar la educación como derecho de los ciudadanos y residentes en este país. Otorgar la verdadera responsabilidad de la educación, a los padres produce una ruptura en la alianza escuela -familia, ya que se desconoce la autoridad pedagógica, la autoridad de directivos y docentes y su responsabilidad al instruir a los estudiantes a su cargo, el cuidado que deben tener. No es lo mismo decir que los padres de familia son responsables de que sus hijos vayan a la escuela, tengan cuidados médicos en caso de accidentes o enfermedad, realicen sus tareas y cumplan con las normas de la institución educativa. Insisto en que crianza y educación no son lo mismo, en el siglo XXI, la escuela como organización externa a la familia es la encargada de educar a los niños y convertirlos en hombres para insertarse y construir el Estado ideal.

La educación provista en una democracia donde se produce un estado democrático de la educación, como lo explica Amy Gutmann, se trata de que la educación no es regida por los intereses y valores de la familia únicamente, pero tampoco bajo los valores e intereses del Estado, ni fundamentada en la política y normas de la sociedad. El estado democrático de la educación es un equilibrio de los intereses de todos los actores de la nación, donde permiten al niño conocer diversas posturas, conocimientos, verdades, para que sea este niño convertido en hombre, en ciudadano quien tenga la libertad de elegir quien quiere ser, como quiere vivir, como desea aportar a su sociedad. (Gutmann, Amy. Democratic Education, 1987)

  • Mayor participación de la sociedad civil en la elaboración de contenidos curriculares que atiendan las necesidades y aspiraciones de los estudiantes. “La participación de la sociedad civil en el diseño de los contenidos curriculares permite adaptar los conocimientos de los estudiantes según las necesidades locales”.

La permeabilidad de la escuela hacia los intereses y voces de la comunidad tiene un límite: la autoridad pedagógica, el liderazgo docente, la gestión de la escuela corresponde a los directivos y el espacio que ocupe la sociedad civil lo deben decidir en consenso con los docentes, con los estudiantes. La vinculación entre la escuela y su comunidad es positiva siempre y cuando se respeten los intereses, los derechos, las necesidades de los estudiantes y los docentes. La comunidad no está para decir que se debe hacer o no, criticar o gestionar paralelamente la institución educativa. La redacción tan laxa de las propuestas del PG produce incertidumbre en cuanto al rol del docente y la escuela en la sociedad ecuatoriana, así como la concepción de autonomía escolar que algo ha mejorado durante el presente gobierno.

  • Implementar el “cheque” para mejorar la calidad y dar libertad a los padres de familia en la elección del establecimiento. “La competencia es el mejor incentivo para la provisión de servicios de calidad. Mediante la asignación de un subsidio estatal focalizado a los usuarios del sistema educativo, las entidades educativas competirán por captar los cheques educativos”.

Finalmente, el segundo objetivo del PG en relación a la demanda educativa, y el punto que más llamó mi atención al leerlo. La propuesta de utilizar el voucher o cheque educativo, promoviendo la privatización del servicio educativo, para que los padres de familia elijan entre financiar la escuela pública o financiar la escuela privada.

Existen diversas formas de gestionar y financiar la educación alrededor del mundo. En el caso ecuatoriano se trata de un quasimonopolio educativo donde el Estado financia la totalidad de las instituciones educativas públicas, aporta en el financiamiento de las instituciones educativas fisco -misionales (financiamiento mixto) y, permite la existencia de instituciones educativas particulares a las cuales no financia, solo las controla para que cumplan la normativa educativa y los estándares educativos así como el currículo nacional.

Reconocer y permitir la gestión privada de la educación en instituciones educativas particulares significa que la familia paga voluntariamente una determinada cantidad de dinero, mensualmente, por obtener una determinada educación acorde a metodologías o valores morales que corresponden a la familia, y no necesariamente reflejan la laicidad de la educación pública.

Privatizar la gestión de las instituciones educativas públicas, construidas por el Estado, es distinto y permitido en Ecuador, es el caso de las UEMs, en el mundo conocidas como escuela charter, los estudiantes no pagan por el servicio educativo, los cupos son limitados, empresas u organizaciones privadas gestionan con los recursos del Estado.

El PDE 2016-2025 tiene como meta que la sociedad sea corresponsable en el financiamiento educativo, otorgando una certificación a las empresas que a través de programas de responsabilidad social empresarial contribuyan económicamente, esta inversión debería equivaler al 0,5% del presupuesto de educación e incrementar anualmente en la misma proporción.

Se establece una relación Estado – Mercado en la educación, dejando en claro que el gobierno de la educación le corresponde al Estado, que la escuela es gestionada por sus directivos, y que el rol del mercado es únicamente el financiar, sin tener la posibilidad de inspeccionar o intervenir en la institución educativa.

La propuesta de Lasso “se basa en la implementación de un mecanismo, que empodere a los padres con la capacidad de escoger la educación que consideren adecuada para sus hijos. Con esto se garantizará una mayor cobertura de los estudiantes porque los padres pueden mantener a sus hijos dentro del sistema educativo público o trasladarse al privado a través del copago” (pg. 29).

La libertad de los padres para elegir la educación para sus hijos es una garantía constitucional (art.  29 CPE 2008). Así mismo, la gratuidad en la educación hasta el tercer nivel, es decir que el copago (aporte del Estado y de la familia) no está previsto por la norma constitucional.

El cheque educativo es un subsidio a la educación privada, la existencia del voucher y este método para garantizar la libre elección de escuelas no significa que se reducirán los costos de la pensión en las instituciones educativas particulares. El uso de cheques permitiría a las instituciones educativas excluir alumnos, la segregación social sería más profunda. Financiar la demanda educativa en el contexto económico y social actual quebraría a las instituciones educativas particulares, afectaría la calidad y equidad educativa.

Hablar del copago en la educación no es soplar y hacer botellas. La libre elección de escuela como derecho de las familias puede cumplirse sin necesidad del cheque o subsidio a instituciones educativas particulares. El uso del cheque educativo no garantiza equidad ni calidad. En el contexto educativo ecuatoriano actual, donde queda una sociedad fragmentada por el odio y la intolerancia, donde la población ha migrado por el desempleo en el último par de años, donde la matrícula de instituciones educativas públicas ha incrementado precisamente por la falta de recursos económicos de las familias a partir del régimen escolar 2013 – 2014; no es el contexto adecuado ni favorable para este tipo de reforma. Volcarse del quasimonopolio estatal al quasimercado de la educación no traerá más que conflictos a las instituciones educativas, marcando las trayectorias escolares de los estudiantes, causando malestar por la excesiva carga laboral de los docentes.

Además se debe considerar que hay muchos negocios y monopolios satélites al sistema educativo: los materiales didácticos, libros texto, uniformes, tecnología, software, servicios de alimentación escolar, transporte y mantenimiento de la infraestructura educativa, entre otros. El mercado educativo no se trata únicamente de la relación estudiante- docente- padre de familia.

El sistema educativo es un organismo muy complejo para brindar un derecho esencial. ¿ Se podría reducir el tamaño a través de la privatización de la educación? Mientras mayor cobertura exista, es decir, mientras más se garantice el acceso, permanencia y egreso a la educación, mayor será el tamaño del Estado, el Ministerio de Educación y organismos asociados serán de vital importancia para la gestión y provisión del servicio, por lo tanto es un organismo que no se puede reducir.

El PG del candidato Lasso deja mucho por debatir en el tema educativo, lamentablemente muestra que no dará continuidad a políticas y programas positivos implementados durante la gestión del presidente saliente. Un gran problema de la política pública es precisamente la construcción de planes, programas y proyectos a largo y mediano plazo para sostener las intervenciones a favor de los ciudadanos; mientras que un Estado tenga un plan de desarrollo a largo plazo como Nación, y lineamientos políticos claros y fuertes, se garantizan los derechos y obligaciones de la generalidad de la población beneficiaria y de los funcionarios públicos e instituciones estatales encargadas de su ejecución.

¿Capacidad para Amar o Capacidad para Educar?

“Si en general cada pueblo tiene un principio, las partes que lo componen, esto es, las familias, también lo tendrán. Consecuentemente, las leyes de la educación serán diferentes en cada especie de gobierno; en las monarquías tendrán como objeto el honor, en las repúblicas, la virtud, y en el despotismo, el temor.”

Montesquieu

Hay momentos en la vida en que se unen el cielo con la tierra, hay momentos en que se unen el infierno con la tierra, o momentos en que están todos juntos, revueltos y poniendo nuestras almas en un hilo. Estas últimas semanas, estos últimos días nos encontramos, me parece, en esa confusa revuelta. Duele la humanidad con tanta desgracia, duele la humanidad con la masacre, la guerra, la muerte, la impotencia se multiplica. Son momentos en que el alma no se sobrepone al impacto de la muerte de niños en la Franja de Gaza y al instante siguiente desaparece un avión; momentos en que los gobiernos nos tienen en “pindingas” con sus decisiones económicas, cambios en políticas monetarias y consecuente creciente conflictividad social.

No estoy viviendo en Ecuador, soy una estudiante – migrante, pero estoy pendiente de todo lo que pasa y me mantengo informada de la actualidad del contexto político y social de nuestro país, no solo porque lo extraño sino también porque las políticas y el programa de gobierno de Correa causan mucho interés, especialmente en el área de educación que es lo que estoy estudiando en Buenos Aires.

Confieso que tengo mucho por aprender, ignoro muchas cosas de las ciencias sociales, de la economía y de la econometría, de la pedagogía también por supuesto, pero aquí estoy, aprendiendo. Como hoy toda reflexión me atraviesa por la educación y ante tanto debate, tantas peleas y señalamientos de pro gobierno, en contra del gobierno, inocentes, víctimas, héroes y villanos, decidí atreverme a compartir ciertas reflexiones e inquietudes que seguramente no compartirán, pero ahí van.

1. La Capacidad para Amar

Voy a partir de la gracia de la semana en Ecuador, eso que nos motivó a bromear, que desató la sal y chispa “quiteñas”: la capacidad para amar. Es extraño por así decirlo, que la misma semana en que se expulsa del país a “los gringos” que colaboraron con la Fundación Pachamama, la Secretaría del Buen Vivir en un intento de hacer algo más bizarro que su propia existencia nos venga con su nueva atribución, “la capacidad para amar”. ¿Estamos de acuerdo en que lo sucedido con los gringos no fue una muestra de amor al prójimo?

Dejando de lado las obviedades y las bromas, tengo una gran pregunta ¿en qué imaginario nos pretende inscribir el actual gobierno cuando por un lado se “preocupa” por nuestra felicidad, por el amor, el romance; mientras que por otro lado hace reformas impositivas, procura la aprobación relámpago de un código monetario, y dispone de las utilidades correspondientes a los trabajadores en una misma semana? En lo efímero y subjetivo que es el tema de la capacidad para amar, y el hecho mismo de amar, lo demás es objetivo, certero y desconcertante. El objetivo es el bolsillo del ciudadano, no hay duda de que el gobierno desea apropiarse de una mayor proporción de los ingresos de los ciudadanos, y definitivamente el no saber a qué atenerse porque cada semana hay algo nuevo en temas económicos y, se vislumbra una inestabilidad financiera que nos llena de temor.

Esto aparenta ser un chantaje emocional, justificado en el amor y en la búsqueda de bienestar para los ecuatorianos, un poco de amor rudo, “me preocupo por tus sentimientos, por eso bebe hasta embrutecerte, ya se puede beber los domingos y bajarán los precios de los licores “- ¡salud! -¿son nuestros gobernantes capaces de amarnos tal y como somos? ¿O nos aman siempre y cuando nuestra voluntad se encuentre viciada? El asunto es, que no logró encuadrar todo lo acontecido en esta semana con ese norte que es el Plan Nacional del Buen Vivir que se supone es el destino que nuestro “padre Estado” ha diseñado para nosotros, sus “hijos”; no sé si el gobierno quiere aceptarnos como consumidores de productos de calidad, usuarios de servicios de calidad sin importarnos de donde provengan, esto es de instituciones públicas, privadas o desde el extranjero en una caja, la cajita feliz de nuestra conveniencia.

Mientras reflexiono sobre el amor en tiempos de buen vivir, surge otra interrogante: la capacidad para educar, la cual desarrollo a continuación.

2. La Capacidad para Educar

Argumentos van, argumentos vienen, qué no se ha leído en redes sociales y en “periódicos virtuales”, todo es válido para desacreditar a los partidarios del gobierno, a quienes votamos por Correa y Alianza País, no tengo intención de debatir sobre errores y aciertos del gobierno, ni del rol de una verdadera oposición en una democracia; sin embargo, creo que somos quienes apoyamos y votamos por el proyecto político de Correa y AP quienes somos los primeros llamados a cuestionar y  exigir que se cumpla con las políticas por las  cuales lo elegimos, claramente ha hecho y dispuesto lo contrario.

Entre los argumentos opositores, leí un post que decía “es que en Ecuador hubo menos inscripción escolar en 2013 que en 2007” seguido de un cuadro tomado del Banco Mundial, y sin mayor desarrollo o cuestionamiento sobre el tema de la matrícula (yo sí me pregunté muchas cosas, busque todos los cuadritos, cifras y estadísticas para leerlo totalmente, edad, repitencia, índice de población en edad escolar, porque insisto, eso es lo que yo estudio ahora en el posgrado); un argumento a medias, ideas al aire para decir “debes estar en contra de”, pero que no convencen;  la educación en estos enfrentamientos y creciente conflictividad social se ubica en otro debate: las escuelas del milenio, los fondos de reserva de los maestros, y las reformas curriculares.

¿Es este gobierno capaz de educar a los ecuatorianos? ¿Es Correa capaz de educar? Si hay algo que he aprendido de la vida y la maestría, es que uno puede no saber de educación, puede no tener “título” o formación docente, y en ese sentido habremos muchos anormales en el mundo; sin embargo uno tiene la capacidad para enseñar, instruir, educar a otro.

Desde siempre, bueno, desde que Rafael inició con las sabatinas, me llamó la atención que la mayoría de estas y últimamente con mayor frecuencia toman lugar en escuelas, colegios, universidades. ¿Seré yo la única persona que se pregunta sobre el mensaje, la presencia, el simbolismo de Rafael dando “discursos” desde las instituciones educativas? ¿Es lo mismo “rendir cuentas” en la plaza, el mercado o un coliseo que en una escuela? No, no es lo mismo; es el poder en la escuela, es la asimetría entre el Estado y la escuela, entre el padre y el hijo,  no son alianzas, son imposiciones; dice “la educación nos importa” pero la violencia en la escuela no; mientras que las sabatinas incluyen: burlas, insultos, humillaciones, gritos (sin importar a quien sean estos dirigidos), la educación pacífica, democrática y sin violencia no importa.

¿Cómo éramos los ecuatorianos antes de Correa, y cómo lo somos ahora? ¿Cómo era el político promedio ecuatoriano antes de Correa y cómo es ahora? ¿Cómo eran los estudiantes antes de Correa y cómo son los estudiantes ahora? ¿Cuáles son las estrategias, buenas y malas, y el trato entre la gente? Puedo desarrollar más preguntas, la idea es aquí no me preocupo por los textos, por lo que está escrito, sino por lo dicho y actuado, por aquello que se externaliza desde los funcionarios públicos y no por las cosas bonitas que dice en la Constitución, por ejemplo; la idea es reflexionar desde la realidad propia, la introspección y no el borreguismo hacia el opositor, ni el fanatismo hacia el poder. ¿Qué hemos aprendido? ¿Qué queremos aprender? ¿Qué queremos desaprender?

La última pregunta es lo que debemos responder para encontrar el camino y futuro de nuestro país ¿que será honor, virtud o temor? O seremos 15 millones de personas educadas para amar al otro, al distinto, al par, con las diferencias, similitudes y conflictos propios de la humanidad.

Acerca de los Planes Decenales de Educación en Ecuador

En el año 2006 se votó y aprobó mediante referendum el Plan Decenal de Educación (PDE) 2006-2015, con 8 objetivos muy amplios; no es mi interés detenerme a analizar un plan que ya caducó, pero si deseo rescatar que su desarrollo se dio en diversas mesas de diálogo, con distintos actores y que si fue aprobado mediante el voto, era por la necesidad de vincular legal y moralmente al nuevo gobierno para mejorar la calidad de educación del país.

Es algo indiscutible que el primer Plan debió ser evaluado por el Ministerio de Educación y demás actores sociales, académicos, gubernamentales y no gubernamentales involucrados en su elaboración; así mismo es indiscutible que esa evaluación debió ser socializada con la población, lo que no sucedió con la evaluación a la Ley Orgánica de Educación Intercultural realizada por la Asamblea Nacional en el año 2014 (valga la aclaración, la Asamblea evaluó la Ley, no el PDE).

El escenario actual para la elaboración y aprobación de un Plan Decenal de Educación es completamente distinto; no solo en el ámbito político y económico, también en el ámbito normativo, desde una nueva constitución, una nueva y ya evaluada y reformada ley de educación hasta un nuevo reglamento, disposiciones ministeriales y programas, así como nuevas instituciones públicas y competencias para la gestión del sistema educativo.

Un breve repaso de los últimos acontecimientos en la política educativa ecuatoriana afirman que sí se ha trabajado por cumplir el Plan Decenal anterior, por mejorar la calidad de la educación; evidentemente se encuentran distorsiones y decisiones dignas de ser criticadas, revisadas, y hasta reconsideradas. Hoy tenemos un Instituto de Evaluación Educativa, una incipiente Universidad Nacional de Educación, un nuevo sindicato docente, 59  Unidades Educativas del Milenio construidas y cientos en construcción, las evaluaciones SER Bachiller y SER Docente, un nuevo escalafón docente y una mejor tabla salarial. Qué tan eficiente y cuál es el impacto en el incremento de la calidad de la  educación en el país, no se puede precisar en tan corto tiempo,  habrá que esperar algunos años más y la elaboración de las investigaciones e informes respectivos.

En mi humilde opinión de investigadora de la educación y las políticas educativas, nivel principiante, para que un Plan Decenal de Educación tenga éxito, requiere de un Ministro de Educación a la altura del plan. Es que de nada sirve registrarse en un sitio web, para supuestamente aportar en la discusión y desarrollo del PDE cuando el Ministro no tiene la capacidad de negociar, y exigir que se le asigne un presupuesto correspondiente al 6% del PIB, de acuerdo a lo que dicta la normativa constitucional.

Tampoco se puede aportar ideas cuando el que debe  tomar las decisiones, no las toma, las minimiza o se detienen procesos por años hasta tomar una decisión. Un ejemplo concreto es el Plan Familia y Mónica Hernández, desde que ella apareció se detuvo oficialmente la educación sexual en las instituciones educativas, se eliminó el ENIPLA (Estrategia Intersectorial para la Prevención del Embarazo Adolescente) y consecuentemente aumentaron los embarazos adolescentes.

Aquellos economistas que se pasan debatiendo y angustiando a todos por la crisis económica de los últimos años, del endeudamiento público y el cuco de la desdolarización, estos debates y mensajes que solo se centran en el dinero y en la capacidad adquisitiva que se pierde, los salarios de los Asambleístas y Ministros; se olvidan de lo más grave, de la deuda social que dejan estos dos años. Por ejemplo:

Embarazo adolescente = deserción del sistema escolar (no todos tienen una red de apoyo para cuidar a su hijo mientras terminan su educación, ni para comprar pañales y alimentar al nuevo miembro de la familia).

Embarazo adolescente= más nacimientos, por lo tanto más ciudadanos que deberán ser educados gratuitamente desde el nivel inicial hasta el nivel superior, según lo garantiza la Constitución vigente, promovida y enmendada por el mismo gobierno que ha elaborado el nuevo Plan Decenal de Educación 2016-2025. Es decir, mayor costo para el Estado.

Hay mucha tela que cortar sobre la elaboración del nuevo PDE y el futuro de la educación en el país, mi primera reflexión: es necesario – urgente- un liderazgo en la gestión del sistema educativo ecuatoriano.