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Pronósticos para Secundaria

¿Qué significa la sentencia de la Corte Constitucional y su jurisprudencia vinculante para las instituciones educativas? ¿cuáles son las consecuencias de la resolución de la Asamblea Nacional? ¿Qué hacer con la educación sexual? ¿Cómo plantear el tema a los padres de familia y que sean aliados en lugar de enemigos durante el próximo año escolar? ¿Quiénes son los adolescentes que llegarán a las aulas en septiembre? Sin duda es un tema complejo y surgen más preguntas, propongo en este post hacer un recuento de la sentencia, la resolución y un pronóstico sobre quienes llegarán a las aulas.

1. Sentencia vinculante de la Corte Constitucional

El 27 de junio de este año mediante sentencia N° 003-18-PJO-CC, la sala de revisión de la Corte Constitucional resolvió el caso N° 0775-11-JP dónde se presentó una acción de protección en contra del Plan de Prevención de Embarazo Adolescente del Ministerio de Salud Pública. En el 2011 el Tribunal Sexto de Garantías Penales de Pichincha rechazó esta petición ya que encontró infundamentada y que el Ministerio de Salud estaba cumpliendo con el mandato constitucional y legal. Los representantes de la Fundación Papá por Siempre se quejaban del acceso gratuito a preservativos por parte de adolescentes entre 12 y 14 años y por atentar al deber de los padres de educar a sus hijos.

Para resolver este caso, la Corte Constitucional en funciones tomó en cuenta algunas definiciones para enmarcar su análisis y decisión, desde la definición biológica, cronológica, sociológica y jurídica de la adolescencia; lo que constituye el principio de autonomía, el principio del ejercicio progresivo de derechos en la adolescencia, los derechos sexuales y reproductivos garantizados en la normativa ecuatoriana vigente para todos los ciudadanos y en particular para los adolescentes. Analizó el concepto de familia y las garantías constitucionales así como los fallos y jurisprudencia emitidos por la misma corte en relación a los tipos de familia reconocidos y protegidos por la constitución (“la Corte considera que la Constitución del Ecuador reconoce como familia a todo grupo humano que tenga vida en común en la que se formen vínculos afectivos y materiales de dependencia mutua sea cual sea su grado de formalidad y el sexo de sus miembros”), los deberes de la familia, el derecho a la intimidad familiar, el derecho a la salud. Finalmente, en referencia a la campaña de prevención de embarazos en la adolescencia y la educación sexual por parte de los organismos del Estado concluye lo siguiente:

“119. Esa intervención estatal no puede de ninguna manera entenderse como una injerencia indebida en la obligación de los adultos miembros de la familia de informar a sus hijos e hijas adolescentes sobre la salud sexual y reproductiva. De hecho, dada la condición de las y los adolescentes de actores sexuales, es fundamental que estos estén en la capacidad de asumir sus decisiones, para lo cual, tanto la familia, como la sociedad y el Estado deben otorgarles toda la información requerida, pero además, adoptar medidas efectivas que permitan el ejercicio pleno de esos derechos, en concordancia con el derecho a la salud (at. 32 C.R.) y a la educación (art. 26. C.R) garantizados en la Constitución de la República.”

Posterior a esto, se encuentra  la sentencia de la Corte Constitucional que establece dos reglas y es lo único que se ha compartido y debatido en la mayoría de medios, redes incluso en la Asamblea:

REGLA #1

“La intervención de los padres, madres o la persona a cuyo cuidado se encuentran, sobre los derechos sexuales y reproductivos de las y los adolescentes, debe encaminarse a dotarles de la guía y las herramientas necesarias y suficientes que les permitan adoptar decisiones libres, informadas y responsables. Por lo tanto, corresponde únicamente a la o el adolescente decidir sobre su vida y salud sexual y reproductiva, fundamentando sus decisiones en las herramientas otorgadas por la familia y el Estado, para la adopción de decisiones libres, informadas y responsables.”

REGLA #2

“La autoridad tuitiva de los padres, madres o de cualquier persona encargada del cuidado de niñas, niños y adolescentes, cesa el momento en el que el ejercicio de la obligación de cuidado, crianza, educación, alimentación, desarrollo integral y protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, vulnera su derecho a la información, a la educación y a la salud sexual y reproductiva, transgrediendo los principios constitucionales de su interés superior, su derecho a ser consultados en los asuntos que les afecten, y su calidad de sujetos de derechos, activando la intervención del Estado  como un “salvador externo” que imponga medidas que operen a favor del efectivo ejercicio de los derechos de niños, niñas y adolescentes.”

En conclusión:

  • La educación sexual es obligación de todos: familia, sociedad, escuela y Estado (Ministerio de Educación y Ministerio de Salud).
  • El límite a esta guianza o acompañamiento es la autonomía de los adolescentes, son ellos quienes deciden cómo, cuándo y con quien empezar su vida sexual activa y el ejercicio de su sexualidad.
  • Nadie puede impedir a los adolescentes acudir por información y atención médica en relación a su salud sexual y reproductiva. En caso de que la familia, el Estado o la institución educativa les niegue el acceso a información certera en forma diligente y que le permita tomar decisiones adecuadas en pos de proteger su integridad, los adolescentes pueden acudir a una autoridad judicial y solicitar la protección de sus derechos.
  • Decisiones libres, informadas y responsables: aquí las instituciones educativas tienen un rol protagónico, por un lado les corresponde facilitar el acceso a la información, a la difusión sobre los derechos sexuales y reproductivos. Por otro lado, tendrán que trabajar con mayor profundidad en el desarrollo de habilidades sociales, en la resolución de conflictos, en la responsabilidad y el respeto cuando  cuando los adolescentes y las personas en general tomamos decisiones sobre nosotros y nuestro cuerpo.

2. Resolución de la Asamblea Nacional en “defensa de la familia”

Lo más difundido a través de los medios de comunicación fueron las intervenciones de los asambleístas donde quedaba clara su postura sobre los derechos de los adolescentes y la educación sexual, con reiteradas expresiones de apoyo a los padres de familia, a que solo a ellos les corresponde la crianza de los hijos, un discurso acorde a la campaña “Con mis hijos no te metas”. Aquí, la nota de El Universo “Asamblea respalda derecho de padres para criar a sus hijos sin interferencias del Estado”.

La resolución de la Asamblea Nacional del 31 de julio del 2018, cuenta con 5 artículos, en su motivación se mencionan algunas disposiciones constitucionales, bajo su conveniencia para sostener su postura, se toman también antecedentes de hecho como la cantidad de embarazos adolescentes, han dejado de lado normativa que sí fue considerada por la Corte Constitucional, en general la motivación de la resolución no es coherente con el mensaje que se presenta en el articulado.

Desde el primer artículo la resolución presenta una ponderación hacia los derechos de los adultos y no hacia los derechos de los adolescentes, con expresiones del tipo “el derecho de la familia”, los derechos humanos de la familia, “los derechos de los padres” y con escuetas menciones al interés superior del niño, la corresponsabilidad del Estado con la familia en su protección.

Para rematar la Asamblea Nacional finaliza su  resolución exhortando a la Corte Constitucional para que respete el derecho de las familias a elegir como educar a sus hijos. Con este texto hacen quedar a la Corte Constitucional como si estuviera vulnerando derechos de los adolescentes cuando en realidad han cumplido su labora a cabalidad resolviendo en derecho una consulta sobre derechos fundamentales y con mayor profundidad en su argumentación jurídica sobre la autonomía de los adolescentes para decidir sobre vida sexual.

La postura de la Asamblea Nacional es clara: prevalece el derecho de los padres por sobre los derechos de los adolescentes, es decir, los considera como objetos de cuidado y no sujetos de derecho, seres en desarrollo que adquieren derechos y obligaciones progresivamente.

Aquí lo verdaderamente grave, pues han pasado casi 30 años desde que se aprobó la Convención de los Derechos del Niño que puso en marcha un nuevo paradigma con la Doctrina de la Protección Integral, los principios de interés superior del niño, corresponsabilidad, ejercicio progresivo de derechos, entre otros. En el 2003 se aprobó el Código de la Niñez y Adolescencia que dio paso al reconocimiento de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos en Ecuador. La Constitución del 2008 continuó con este espíritu garantista y aprobó el voto facultativo para adolescentes a partir de los 16 años.  El 27 de junio del 2018 la Corte Constitucional emitió una sentencia con carácter vinculante sobre el principio de autonomía, el límite que imponen los derechos de los adolescentes a los adultos, los derechos sexuales y reproductivos de los adolescentes. El 31 de julio de 2018 los asambleístas pusieron el progresismo de lado, retrocedieron no solo hacia un marco jurídico conceptual que no existe más, sino que vulneraron los derechos de un grupo de atención prioritaria como lo reconoce la Constitución en su artículo 35.

Cito el texto completo del artículo 44 que la Asamblea evitó en su motivación e hizo una escueta referencia, como ejemplo de su manipulación de la ley para soportar una postura que vulnera derechos e invisibiliza a todo un grupo poblacional en Ecuador.

“Art. 44 El Estado, la sociedad y la familia promoverán de forma prioritaria el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes, y asegurarán el ejercicio pleno de sus derechos; se atenderá al principio de su interés superior y sus derechos prevalecerán sobre los de las demás personas.

Las niñas, niños y adolescentes tendrán derecho a su desarrollo integral entendido como proceso de crecimiento, maduración y despliegue de su intelecto y de sus capacidades, potencialidades y aspiraciones, en un entorno familiar, escolar, social y comunitario de afectividad y seguridad. Este entorno permitirá la satisfacción de sus necesidades sociales, afectivo-emocionales y culturales, con el apoyo de políticas intersectoriales nacionales y locales.”

¿En qué se traduce esto para las instituciones educativas? En la necesidad de plantear posturas y lineamientos para la educación sexual durante el próximo año lectivo, en cómo se crearán alianzas con las familias procurando crear un clima escolar positivo y de contención para los estudiantes. Este tema es delicado e importante y me gustaría profundizar en otro post, por ahora únicamente les dejo esto: corresponde al director o directora del colegio tomar las riendas y liderar.

3. La institución educativa y los adolescentes

¿Qué es lo que se viene? Después de noticias y debates, de las decisiones de los poderes del Estado, ¿Qué se encontrará un docente de secundaria en el aula?

Vivo en Buenos Aires y desde hace 5 meses todos los días veo chicas de 12 y 13 años, con su pañuelo verde en el cuello, como una gargantilla que no se sacan nunca. Veo chicos que se envuelven el mismo pañuelo en la muñeca, otros lo llevan anudado en sus mochilas. Un pañuelo que lo llevan como si fuera un super escudo, un símbolo que los identifica y los une, porque aunque acudan a distintas instituciones secundarias, públicas y privadas, tienen en común la edad y los ideales.

Tan chiquitas y comprendieron que no se puede vivir con miedo, que sus cuerpos están cambiando y sus aparatos reproductores en desarrollo son capaces de producir una nueva vida, aunque sus cuerpos tan pequeños todavía no tengan la fuerza para sostenerla. Son adolescentes que quieren información, saber qué hacer ante una situación violenta, qué hacer para no ser víctimas, cómo cuidarse, cómo ejercer su sexualidad. Empoderarse del pañuelo verde a una “temprana edad” es comprender una pregunta filosófica milenaria “el origen de la vida”, ligada al consentimiento y al deseo. Es el instinto manifestándose a través de curiosidad, de la memoria celular o ese algo dentro de uno que te hace querer saber más de un tema.

La revolución de las hijas y la marea verde no es una moda, no es la novela de turno con ídolos teens, actores o cantantes, son adolescentes y no unos rebeldes sin causa, en Argentina piden “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. Es una influencia que va a llegar a Ecuador sí, tal vez embanderados con el color violeta u otro color, los adolescentes se empezarán a movilizar porque se pretende negarles la educación sexual para decidir.

Este debate sumado a lo resuelto por la Corte Constitucional y la resolución de la Asamblea Nacional, van a marcar el curso de este próximo año escolar, yo lo veo como una oportunidad para el aprendizaje basado en proyectos, para guiar los procesos de enseñanza y aprendizaje de forma que satisfagan los intereses y necesidades de los estudiantes, la construcción de vínculos que lleven a una sana convivencia escolar, el desarrollo de habilidades, cubrir temas como el debate y la argumentación, investigación en fuentes primarias y secundarias.

Estudiantes hiperconectados, adolescentes movilizados, colegios, docentes y familias interpeladas por las nuevas generaciones para que respeten sus derechos. Los docentes de secundaria tendrán entre sus estudiantes a hijos de padres que apoyan “que no se metan con sus hijos”, hijos de padres que apoyan la educación sexual, e hijos de padres que no se dan ni por enterados del alcance del internet y las redes sociales en la vida y educación en la actualidad. Los docentes, directivos y demás profesionales que trabajen en nivel secundario deberán poner énfasis en un modelo de enseñanza afectiva que facilite estos procesos; en casa, los padres, madres y adultos responsables del cuidado del bando, religión, nacionalidad o edad que fueren, también deberán de abrir sus ojos, sus corazones y sus oídos que han estado voluntariamente sordos hacia las demandas de chicos que a través de la tecnología acceden a todo lo que desean conocer, deban o no saberlo, sea o no sea apropiado para su edad; porque al fin y al cabo, una resolución de la Asamblea como la del 31 de julio pasado, no defiende la familia sino que pone en riesgo a los adolescentes.

El pronóstico es positivo para quienes estén dispuestos a contener y guiar estas demandas y los estudiantes que las defiendan; mientras que el pronóstico es negativo para asambleístas, organizaciones como “con mi hijo no te metas” y demás adultos que sostengan la desinformación y las prohibiciones en relación a los derechos sexuales y reproductivos en primera instancia y la consideración de los adolescentes como sujetos de derecho en segunda pero no menos importante instancia.

A los oídos sordos

Tengo tanto que decir que no se por donde empezar; quiero escribir para quienes no quieren escuchar, ojalá que me lean quienes piensan que marchar en contra de una ley que busca proteger a los niños y adolescentes en este país está bien.

Me preocupa seriamente los fanáticos, los padres de oídos sordos, me preocupan los hijos de esos padres. Me da lastima la gente que piensa que si no tienes hijos no puedes opinar sobre la niñez y adolescencia, que por cierto, están muy equivocados.

No deseo ofenderlos, pero creo que ustedes los padres que promueven sus dogmas en contra del “Proyecto de Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia de Género Contra las Mujeres” son bastante ingenuos. Piensan que salir a las calles para que la Asamblea Nacional no sancione una ley hará que sus hijos vivan en un mundo de fantasía donde solo existen las palabras y “creencias” de sus padres. Además ustedes son muy egoístas, piensan solo en sus hijos, que viven en ciudades, zonas urbanas, que no asisten a instituciones educativas públicas, que no tienen que viajar por más de 3 horas para asistir a la escuela.

Viven en su burbuja por lo tanto consideran atentatorio un proyecto de ley que crea el marco normativo para que niños y adolescentes no sufran de abusos, violaciones, grooming; para que no sean víctimas de adultos o de sus pares en la búsqueda de su identidad sexual, entre tantos otros escenarios de agresión y peligro que acechan a la niñez y adolescencia en la actualidad.

Pensemos en el escenario de que ustedes ganan, de que volvemos al oscurantismo, que la Asamblea Nacional elimina toda alusión al género, a la identidad, a la educación sexual en las escuelas. Todavía existe algo llamado internet, y lo primero que van a buscar sus hijos son las respuestas que ustedes les niegan, y en lugar de que se hable de sexualidad en un ambiente de contención y tolerancia, ustedes han lanzado a sus hijos a encontrar respuestas en la vorágine de la Red, donde abunda la pornografía, los abusadores disfrazados de “amigos virtuales”, los captadores para redes de trata, encontrando respuestas a las inquietudes que no serán solventadas en un marco de “valores familiares”, enfermedades que no serán prevenidas o embarazos adolescentes que se producirán porque unos padres prefirieron ser ciegos, sordos y mudos.

Si ustedes me leen, es porque utilizan un dispositivo electrónico, celular, tableta o computadora, si me leen es porque utilizan una red social. Sus hijos – los chicos – también lo hacen o lo harán, en esta era donde se fusionan la educación y la tecnología es imposible que no lo hagan, en efecto, hasta son mejores y más veloces que ustedes al utilizarla. Seamos sinceros, que la educación sexual, la identidad de género, el acceso y uso de métodos anticonceptivos sean un tabú en el año 2017 es dramático.

La libertad de profesar la religión está garantizada por la Constitución Ecuatoriana, y quienes cuestionamos la postura y panfletos, la desinformación proporcionada por aquellos que promueven el “con mis hijos no te metas”, no les pedimos que dejen de ser creyentes, católicos, ni heterosexuales, monógamos, la fe no es el problema. El problema es que solo se enternezcan e indignen cuando quienes son víctimas de abuso sexual tienen menos de 10 años; el problema es que no les interese que chicos de 13, 14, 15 o más años, adolescentes que están construyendo su identidad y necesitan hablar sobre lo que ocurre con su cuerpo, que tal vez se sienten confundidos sobre su orientación sexual acudan a internet; sean abusados sexualmente por agresores que se hacen pasar por seres comprensivos que no les juzgarán como sus padres, por las adolescentes que se convertirán en madres a temprana edad aunque no lo deseaban.

La dignidad humana, la integridad de la persona, la vida de un ciudadano en un país democrático y de derechos no puede ser vulnerada para satisfacer la libertad religiosa de otro. Es absurdo confundir la religión con la prevención, las creencias son respetables, pero rezar un padre nuestro no evita el contagio de enfermedades, y una cadena de oración no hará menos dolorosa una violación. La fe y la espiritualidad deben tener su espacio en la vida de los individuos, sin embargo, no pueden ni deben tomar el espacio de la política pública ni de la ciencia.

Acerca de los Planes Decenales de Educación en Ecuador

En el año 2006 se votó y aprobó mediante referendum el Plan Decenal de Educación (PDE) 2006-2015, con 8 objetivos muy amplios; no es mi interés detenerme a analizar un plan que ya caducó, pero si deseo rescatar que su desarrollo se dio en diversas mesas de diálogo, con distintos actores y que si fue aprobado mediante el voto, era por la necesidad de vincular legal y moralmente al nuevo gobierno para mejorar la calidad de educación del país.

Es algo indiscutible que el primer Plan debió ser evaluado por el Ministerio de Educación y demás actores sociales, académicos, gubernamentales y no gubernamentales involucrados en su elaboración; así mismo es indiscutible que esa evaluación debió ser socializada con la población, lo que no sucedió con la evaluación a la Ley Orgánica de Educación Intercultural realizada por la Asamblea Nacional en el año 2014 (valga la aclaración, la Asamblea evaluó la Ley, no el PDE).

El escenario actual para la elaboración y aprobación de un Plan Decenal de Educación es completamente distinto; no solo en el ámbito político y económico, también en el ámbito normativo, desde una nueva constitución, una nueva y ya evaluada y reformada ley de educación hasta un nuevo reglamento, disposiciones ministeriales y programas, así como nuevas instituciones públicas y competencias para la gestión del sistema educativo.

Un breve repaso de los últimos acontecimientos en la política educativa ecuatoriana afirman que sí se ha trabajado por cumplir el Plan Decenal anterior, por mejorar la calidad de la educación; evidentemente se encuentran distorsiones y decisiones dignas de ser criticadas, revisadas, y hasta reconsideradas. Hoy tenemos un Instituto de Evaluación Educativa, una incipiente Universidad Nacional de Educación, un nuevo sindicato docente, 59  Unidades Educativas del Milenio construidas y cientos en construcción, las evaluaciones SER Bachiller y SER Docente, un nuevo escalafón docente y una mejor tabla salarial. Qué tan eficiente y cuál es el impacto en el incremento de la calidad de la  educación en el país, no se puede precisar en tan corto tiempo,  habrá que esperar algunos años más y la elaboración de las investigaciones e informes respectivos.

En mi humilde opinión de investigadora de la educación y las políticas educativas, nivel principiante, para que un Plan Decenal de Educación tenga éxito, requiere de un Ministro de Educación a la altura del plan. Es que de nada sirve registrarse en un sitio web, para supuestamente aportar en la discusión y desarrollo del PDE cuando el Ministro no tiene la capacidad de negociar, y exigir que se le asigne un presupuesto correspondiente al 6% del PIB, de acuerdo a lo que dicta la normativa constitucional.

Tampoco se puede aportar ideas cuando el que debe  tomar las decisiones, no las toma, las minimiza o se detienen procesos por años hasta tomar una decisión. Un ejemplo concreto es el Plan Familia y Mónica Hernández, desde que ella apareció se detuvo oficialmente la educación sexual en las instituciones educativas, se eliminó el ENIPLA (Estrategia Intersectorial para la Prevención del Embarazo Adolescente) y consecuentemente aumentaron los embarazos adolescentes.

Aquellos economistas que se pasan debatiendo y angustiando a todos por la crisis económica de los últimos años, del endeudamiento público y el cuco de la desdolarización, estos debates y mensajes que solo se centran en el dinero y en la capacidad adquisitiva que se pierde, los salarios de los Asambleístas y Ministros; se olvidan de lo más grave, de la deuda social que dejan estos dos años. Por ejemplo:

Embarazo adolescente = deserción del sistema escolar (no todos tienen una red de apoyo para cuidar a su hijo mientras terminan su educación, ni para comprar pañales y alimentar al nuevo miembro de la familia).

Embarazo adolescente= más nacimientos, por lo tanto más ciudadanos que deberán ser educados gratuitamente desde el nivel inicial hasta el nivel superior, según lo garantiza la Constitución vigente, promovida y enmendada por el mismo gobierno que ha elaborado el nuevo Plan Decenal de Educación 2016-2025. Es decir, mayor costo para el Estado.

Hay mucha tela que cortar sobre la elaboración del nuevo PDE y el futuro de la educación en el país, mi primera reflexión: es necesario – urgente- un liderazgo en la gestión del sistema educativo ecuatoriano.